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Introducción Delfinoterapia Equinoterapia Terapia con perros Terapia con otros animales
La Terapia asistida por animales se encuentra enmarcada dentro de las nuevas corrientes holísticas y ecológicas que promueven un mayor contacto con la naturaleza, tanto vegetal como animal. Es un campo de estudio relativamente nuevo, y aunque el vínculo humano-animal ha existido desde hace miles de años, consiste en usar los animales como una forma de tratamiento, para mejorar el funcionamiento social, emocional o cognitivo de un paciente. Los animales pueden hacer que la gente se sienta segura y querida. Los animales utilizados para terapias incluyen perros, gatos, caballos, delfines, conejos y otros animales de granja.
La primera vez que se utilizaron animales en el tratamiento de pacientes fue en 1792 en Inglaterra. El médico William Tuke, los empleó para mejorar las condiciones infrahumanas que existían en los manicomios de la época y para enseñar autocontrol a los pacientes. Consideró que los tratamientos de los enfermos mentales no debían basarse en castigos o azotes, observó cómo la dependencia de un animal pequeño hacia uno de sus pacientes propiciaba el autocontrol y comenzó a notar que la interacción entre seres humanos y animales producía efectos positivos en la vida de los enfermos. William Tuke comenzó a incluir animales de granja en sus tratamientos.
En 1859, en Notes of Nursing, Florence Nightingale escribió: “Un pequeño animal de compañía, es a menudo, una excelente terapia contra la enfermedad, y especialmente para las enfermedades hospitalarias de larga duración. Un pájaro en su jaula, es a menudo, el único placer para una persona que está inválida durante años en la misma habitación. Poder alimentarle y limpiarle él solo, le ayuda a recobrar la autoestima, y le anima a hacer otras cosas”.
Después fue un centro para epilépticos fundado en 1897 en Bielefeld, Alemania. En la actualidad, se ha convertido en un Instituto que recibe a 5.000 pacientes aproximadamente con distintas patologías, ya sean físicas o psíquicas que asisten a tratamientos en los que se incluyen activamente a los animales como perros, caballos y gatos.
En 1944, la Cruz Roja Americana desarrolló en el Centro para Convalecientes del Ejército del Aire, en Nueva York, un programa especial de rehabilitación para aviadores que incluía animales. Se observó que el contacto con los animales amortiguaba los intensos procesos terapéuticos. Utilizaron perros, caballos y otros animales de granja para rehabilitar a los pilotos.
En 1948 el doctor Samuel B. Ross fundó cerca de Nueva Cork la granja Green Chimneys, que es la institución mundial más prestigiosa dedicada a la reeducación infantil y juvenil mediante actividades de terapias asistidas por animales. En esta granja los chicos se involucran en el cuidado de los animales.
En 1953, el psicoanalista estadounidense Boris Levinson junto con su perro Jingles, fueron los primeros en demostrar los efectos beneficiosos de tener un animal en su consulta mientras atendía a un niño. En 1969 escribo un libro titulado “Psicoterapia Infantil Asistida por Animales”, donde relataba las experiencias vividas junto a su perro y pacientes introvertidos que perdían todas sus inhibiciones y miedos gracias a la presencia del perro y donde decía que: "El animal resulta ser algo mágico que estimula al niño".
En 1966, el músico invidente Erling Stordahl, fundó el Centro Beitostolen, en Noruega, destinado a la rehabilitación y el tratamiento de personas no videntes y con distintas discapacidades. Decidió incluir a los animales en el tratamiento para estimular a los pacientes a ejercitarse. Los perros y caballos intervinieron para animar a los pacientes a hacer ejercicio. Muchos de ellos aprendieron a esquiar, montar a caballo, y disfrutar de una vida más normalizada, que incluyera una cierta actividad física y deportiva.
En 1975 David Lee, un asistente social del Hospital Estatal de Lima, Ohio, donde se internaba a personas con enfermedades mentale peligrosas, puso en práctica la terapia con animales, que actuaban como catalizadores de interacciones sociales entre el personal asistencial y los pacientes y entre los mismos dementes entre sí. Utilizó entre otros peces, pájaros y hamsters. Los internos estaban muy agradecidos con sus mascotas, que no han cambiado tanto como para poder ser devueltos a la sociedad, pero sí reducir el número de peleas e intentos de suicidió, que cesó casi por completo.
En 1979, el profesor de psiquiatría y biofísica en la Universidad Estatal de Ohio, Dr. Corson, se especializó en el estudio de los efectos del estrés con perros. Sólo 3 de los 50 pacientes no respondieron al tratamiento. Es conocido como el padre de la terapia asistida con mascotas.
Año 1977. Se funda Delta Society en Estados Unidos, una organización que se dedicó a llevar adelante investigaciones serias dirigidas a fundamentar por qué los animales son importantes para los seres humanos, y específicamente cuál es el impacto que éstos presentan en la salud y el bienestar humanos.
En 1980 Friedmann hizo un estudio en pacientes con enfermedad coronaria y sugirió que los dueños de mascotas viven más tiempo que las personas que no poseen mascotas. Se cree que esto ocurre por varias razones, ser dueño de un animal exige mucho trabajo y una rutina regular y porque las mascotas pueden proporcionar amor y atención incondicional, a diferencia de los seres humanos que a menudo atraen las emociones negativas de una relación.
En 1988, un estudio realizado por Julia K. Vormbrock y John M. Grossberg examinó los efectos fisiológicos de acariciar y hablar a los perros. Descubrieron que la presión arterial era más baja cuando se acariciaba y hablaba a los perros, lo cual es muy recomendable para las personas con hipertensión.
Se han encontrado beneficios en el aspecto físico (reducción de la presión arterial, fortalecimiento de los músculos, recuperación de los enfermos cardiacos), en el mental (disminuye la ansiedad y el estrés, mejora el estado de ánimo) y en el social (facilita la interacción con otras personas, estimula el diálogo). Los animales no pueden curar a un niño autista, pero se ha visto que pueden mejorar la interacción social de estos pequeños. Para las personas mayores, la compañía de tener una mascota puede ser muy valioso, sobre todo si no tienen familiares o amigos cercanos, tanto para la diversión como la relajación, son nuestros mejores aliados para luchar contra la depresión o contra la ansiedad.
La profesionalidad de estas técnicas exige un grado de preparación en los animales muy alto. Por eso, se les selecciona y entrena a conciencia tras cumplir con éxito pruebas de salud, habilidad y aptitud. Las sesiones se establecen de tal forma que se pueda extraer de las mismas algo positivo, ya sea la relajación del paciente, el hecho de que éste hable, demuestre su cariño y sus debilidades, se haga más fuerte, olvide sus problemas de salud, etc. Los fines que se persiguen con estas terapias van desde los beneficios físicos y mentales hasta los educativos y emotivos. Por ejemplo, físicamente, se persigue mejorar tanto las habilidades en el manejo de una silla de ruedas como las cualidades motoras en general. En cuanto a las mejoras psíquicas se pueden conseguir interacciones verbales, desarrollar la autoestima, paliar la soledad y la ansiedad o fomentar la atención.
Puede darse el caso de que al enfermo no le favorezcan en absoluto este tipo de técnicas, bien porque se obsesiona con el animal, porque no confíe en las expectativas de curación o, simplemente, porque resulte alérgico.
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