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CONTAMINACIÓN EN EL INTERIOR
DE LAS VIVIENDAS
El benceno, formaldehído, dióxido de carbono y tricloroetileno, entre otros, son contaminantes perjudiciales para nuestra salud, y se pueden encontrar dentro de nuestras viviendas, ya que provienen de los muebles y de los materiales de construcción. Las plantas tanto en nuestras
casas como
en las oficinas no son solamente decorativas, según un estudio realizado, las plantas de interiores pueden contribuir a combatir y elimina la contaminación del aire. Los científicos de la NASA han descubierto que son sorprendentemente útiles absorbiendo gases potencialmente dañinos y limpiar el aire de los edificios modernos. Por ejemplo, la arañuela o el filodentro, eliminan el formaldehído del aire, el crisantemo y el espatifilo absorben, respectivamente, el benceno y el tricloroetileno.
Otras
plantas que eliminan toxinas son el helecho espada y la hiedra. Algunos tipo de lirios y helechos, pueden remover humo de cigarrillo y otros contaminantes del aire. La plantas, mediante el proceso de la fotosíntesis, transforman el dióxido de carbono y el agua en sustancias orgánicas (carbohidratos) por acción de la luz solar y la clorofila y nos devuelven el aire limpio.
Benceno: es
un solvente muy usado en tintas, óleos, pinturas, plásticos, gasolina, y gomas. Se usa
en
la fabricación de detergentes, explosivos y tinturas. Irrita la piel y los ojos y ha demostrado ser mutagénico para el cultivo celular, mostrando además actividad embriotóxica y carcinogenicidad en algunas pruebas. Puede ser un factor que contribuye a las aberraciones cromosómicas y a la leucemia en los seres humanos. El contacto repetido con la piel, causa sequedad, inflamación, ampollas y dermatitis. Niveles agudos de inhalación de altos niveles produce mareos, debilidad, euforia, dolores de cabeza, distorsión
de la visión, enfermedades respiratorias, temblores, taquicardia, daños al hígado y riñones, parálisis e inconsciencia. En pruebas con animales inhalando benceno produjo formación de cataratas y enfermedades de la sangre y el sistema linfático. La exposición crónica a niveles relativamente bajos causa jaquecas, pérdida del apetito, mareos, nerviosismo, alteraciones psicológicas y enfermedades de la sangre, incluyendo anemia y enfermedades a la médula.
Dióxido de carbono: es un gas incoloro, inodoro, no venenoso. En el aire se encuentra en pequeña proporción. Es moderadamente soluble en el agua formando el ácido carbónico, H2CO3. Su solubilidad aumenta
con la presión, propiedad
utilizada en las bebidas gaseosas para producir efervescencias.
Se forma en la combustión fuerte del carbono o de sus derivados, especialmente los hidrocarburos. Se usa en refrigeración, extintores de incendios, aerosoles.
Formaldehido: es una sustancia química que se encuentra en todos los ambientes interiores. La mayores fuentes incluyen la insulación de urea formaldehido en espumas (UFFI)
y partículas en tablas
o maderas prensadas, productos usados en fabricar los actuales muebles de oficina. Se usa en
productos de papel que han sido tratados con resinas UF, incluyendo bolsas para las provisiones, papeles encerados, toallas faciales y toallas de papel. Muchos limpiadores usados en los hogares contienen formaldehido. Las resinas UF se usan para almidonar, como repelentes de agua, retardadores de fuego y adhesivos, también en cubiertas de pisos, cubiertas de carpetas y ropa planchada en forma permanente. Otras fuentes de formaldehido incluyen combustibles para calentar y cocinar como el gas natural, el kerosene
y el humo de los cigarrillos. El Formaldehido irrita las membranas mucosas de ojos, nariz y garganta. También es altamente reactiva combinándose con proteínas y puede causar dermatitis alérgica. El síntoma más denunciado de la exposición a altos niveles, incluye irritación a los ojos y dolores de cabeza. Hasta hace poco la enfermedad más seria que se le atribuía era el asma. Sin embargo la EPA ha llevado a cabo investigaciones que permiten tener fuertes sospechas de causar un raro tipo de cáncer a la garganta
en las personas que viven largo tiempo en casas rodantes.
Tricloroetileno (TCE): es utilizado en desgrasar metales, en industrias de lavado en seco, en las tintas de imprenta, pinturas, lacados, barnices y adhesivos. En 1975 el Instituto
Nacional del Cáncer
informó que una incidencia desusadamente alta de carcinomas hepatocelulares se observó en ratones
a los que se dio TCE a nivel y actualmente se le considera un potente carcinógeno del hígado
Especies que ayudan a combatir la contaminación interior
Chamaedorea Seifritzii, Aglaonema Modestum, Hedera Helix, Gerbera Jamesonii, Dracaena "Janet Craig", Marginata, Dracaena Massangeana, Sansevieria Laurentii, Chrysantheium morifolium.
CONTAMINACIÓN EN LAS CIUDADES
El interior de las ciudades, sobre todo las más industrializadas, no son un ambiente muy propicio para el cultivo de plantas al exterior. Los humos e impurezas dificultan la vida vegetal y acaban con el tiempo por asfixiarla. Para que esto no suceda se deben seguir una serie de reglas
y elegir las plantas más resistentes. El humo hace que el número e intensidad de las horas de sol disminuya y el hollín y los gases se depositan en las hojas reduciendo su labor de asimilación todavía más. Esto contribuye a que árboles y arbustos perennifolios puedan llegar a perder sus hojas, los caducifolios lo hagan antes de tiempo y que tanto la floración como el crecimiento se retrasen. Las enfermedades criptogámicas son menos intensas, pero las hojas no
se
muestran
por ello más lustrosas, debido a la lluvía ácida que las motea como si fueran hongos. Este fenómeno es debido a los anhídridos sulfúricos que emiten algunas industrias y que se combinan en las capas altas de la atmósfera con el agua y caen en forma de diminutas gotas de ácido sulfúrico, quemándo las hojas y moteandolas de amarillo.
Donde más se acumulan estos hollines, es en las hojas y el suelo, y por ello es conveniente realizar
riegos
periódicos muy pulverizados para que arrastren estas impurezas. Para evitar que la tierra se contamine, se puede pavimentar todas las superficies libres de plantas, pero es costoso y poco estético, por lo que es mejor vigilar la superficie, y cuando se aprecie que hay excesiva acidez, cambiar una capa de unos 15 centímetross. por otra nueva, rica en turba y bien abonada.
Los científicos están utilizando las plantas para limpiar la contaminación. Las plantas nos ayudan a limpiar el aire, el terreno y las aguas subterráneas. Al proceso mediante el cual se utilizan plantas para limpiar la contaminación se le conoce como fitoremediación. "Fito" significa
planta y
"remediación" significa remediar o curar. Por lo tanto, utilizar plantas para ayudar a limpiar el ambiente es realmente una alternativa para curar nuestro planeta de la contaminación que actualmente nos afecta, no sólo a nosotros, sino también a otras plantas y animales. Los árboles pueden ser utilizados para limpiar el agua subterránea, atrapando el agua sucia a través de sus raíces, y rerspirar agua completamente limpia por sus poros. Algunos de los utilizados para este fin son los pinos, álamos,
enebros,
y
chopos.
También los han utilizado para limpiar la tierra. Las plantas absorben los contaminantes de la tierra junto con el agua. En algunos casos, las plantas descomponen a los contaminantes. En otros casos, las plantas los absorben y los retienen. Plantas pequeñas, como la alfalfa y algunos tipos de grama son utilizados también con este fin. Las plantas pueden combatir la contaminación junto a las bacterias encontradas en la tierra. Las bacterias se alimentan de la contaminación y
luego se convierten en el alimento de las plantas. Luego las plantas absorben lo restante. La biorremediación. Puede ser enfocada a compuestos orgánicos e inorgánicos. En ambas, las plantas verdes absorben los contaminantes, los mantienen en estructura y los degradan. De allí, se desprende la fitofiltración para limpiar mantos acuíferos, donde la raíz absorbe los contaminantes y los acumula en el cuerpo de la planta. La fitovolatilización, también para compuestos orgánicos,
es
cuando
la planta absorbe el contaminante, lo transporta por su estructura y por medio de sus hojas lo volatiliza. La rizorremediación, donde no es precisamente la planta la que efectúa la biorremediación, sino sus raíces. El radio que en el subsuelo abarca la raíz llamado rizosfera, es el habitad adecuado para ciertos microorganismos, y la raíz va excretar enzimas, polisacáridos y demás nutrientes que aprovecha la bacteria que degrada los hidrocarburos.
Especies resistentes a la contaminación exterior
Todas aquellas plantas que como los árboles caducifolios, vivaces y anuales, cambian al menos una vez al año su sistema foliar, son resistentes, aunque hay ciertas especies en particular muy resistentes como con:
Ailanthus, Liriodendron, Magnolia, Prunus, Sorbus, Camellia, Fatsia, Hibiscus, Rhododendron, Spartium Junceum.
Otras plantas de menor porte: Hedera, Vinca, Aquilegia, Phlox, Primula, Campanula, Petunia.
Listado de algunas plantas que descontaminan
Fuente: http://ladulcerevolucionbcn.plisweb.com/
Anthurium andreanum, descontamina el amoniaco;
Azalea, descontamina el amoniaco, el formaldehido y el xileno;
Beaucarnea recurvata: contra el formaldehido, amoniaco, benzeno y
tricloroetileno;
Begonia Rex Hiemalis: contra el formalehido;
Cereus peruvianus: descontaminante de TV y ordenadores;
Clorophytum phalangere: contra el monoxido de cargono, el xileno, el
tolueno, el venzeno y el formaldehido;
Chrysalidocarpus lutescens: contra el formaldehido y xileno;
Chrystanthemum indicum: contra el amoniaco, el formaldehido, y el
benzeno
Codiaeum variegatum: contra el formaldehido
Crassula arborecens: contra el amoniaco y las ondas electromagnéticas y
micro-ondas.
Cycas revoluta: contra el tolueno, xileno, oxido de carbono y
formaldehido.
Cyclamen persicum: contre el formaldehido y el xileno
Dieffenbachia pica: contra: el tolueno, xileno, formaldehido.
Ficus alii: contra el tricloroetileno, el benzeno, el amoniaco, el tolueno,
el formaldehido, y el xileno
Ficus benjamina: contra el amoniaco, el formaldehido y el xileno
Ficus elastica: contra el formaldehido
Maranta leuconeura: contra el formaldehido
Nephrolepis: contra el xileno y formaldehido
Palmera areca: contra el formaldehido, el xileno y el benzeno
Phalaenopsis: Absorbe el formaldehido
Philodendron scandens: Descontamina el formaldehido
Philodendron monstera: para descontaminar el amoniaco y el
formaldehido
Poinsettia, flor de Navidad: absorbe el formaldehido
Sansevieria trifasciata: descontaminante del tricloroetileno, benzeno,
formaldehido, tileno y tolueno
Schlumbergera Russeliana: absorbe el formaldehido
Spathiphyllum: descontamina el xileno, amoniaco, formaldehido,
tricloretileno, tolueno, acetona y alcoholes.
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