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Ya
estamos en pleno verano y los rigores estivales son notables período de luz intensa y temperaturas muy elevadas que pueden provocar tiempo de reposo en las plantas. Debemos tener en cuenta que hay mucho riesgo de sequía.
Tendremos por lo tanto que intensificar la cantidad de agua a cada planta. Programar bien los riesgos para evitar pérdidas innecesarias debido a la evaporación, para lo cual evitaremos las horas centrales del día, procurando regar a primeras horas del día o antes del anochecer. Los gotitas de agua sobre las hojas, con el efecto del sol, podría quemarlas.
Podemos sembrar especies anuales resistentes, algunas de crecimiento rápido, como crisantemos o campanillas y bianuales.
Podar las plantas que ya han florecido para eliminar ramas viejas. Podar los tallos laterales de los crisantemos y de las dalias para que broten
flores más grandes. Podaremos también las herbáceas perennes y los árboles y arbustos que hayan finalizado su floración.
Recortar los geranios y hacer esquejes.
Podar los rosales que han terminado de florecer y los que aún quedan de dar flor, podarlos hasta la tercera yema, empezando por arriba.
Retirar las flores estropeadas de las plantas de borduras y macizos.
Seguir recortando los setos.
Realizar
tratamientos fitosanitarios preventivos y tratar a las plantas que hayan
sufrido ataques.
Abonar
todo el jardín frecuentemente y en pequeñas cantidades, teniendo en cuenta que
hay especies que necesitan un abono específico.
Dividir los rizomas de iris y de algunos nenúfares. Eliminar todas las
flores marchitas.
Hay que realizar una labor superficial en la tierra, para así evitar que el agua no penetre como es debido, y tenga una correcta aireación.
Regar abundantemente a primera hora o antes de la puesta del sol, nunca en las horas centrales. Vigile que la manguera esté en un sitio protegido del sol, pues además de estropearse, calentaría el agua demasiado y podría dañar las plantas.
Seguir eliminando malas hierbas.
Si disponemos de un estanque, debemos vigilar el nivel, sobre todo si tenemos peces, porque en este mes, se produce una elevada evaporación debido a las altas temperaturas. Podemos plantar nenúfares enanos si tiene poca profundidad.
Se
recolectan semillas de amapola, lobelia, tagete, guisante oloroso...y se dejan
secar totalmente.
El césped crece vigorosamente durante este mes, debemos aumentar la frecuencia de siega, evitando el tiempo más caluroso. También debemos regarlo dos veces al día, una a primera hora de la mañana y otra al atardecer. Para conseguir una coloración verde más intensa, podemos usar productos a base de nitrógeno.
Proteger las plantas más delicadas del sol directo, sobre todo azaleas, hortensias y begonias.
Debido al excesivo calor de este mes, las jardineras se secan enseguida, no permita que se seque completamente la tierra, riege si es necesaria dos o tres veces al día.
En las plantas de interior, limpiar el polvo acumulado en las hojas con un paño húmedo. Vigilar las plagas de araña roja, tratandolas con acaricidas.
Evitar las corrientes de aire y sobre todo la cercanía al aire acondicionado. Observe también si les entra el sol directo, sobre todo en las horas más fuertes del día.
Pulverice las hojas frecuentemente, cuando no les de el sol, pues podría quemar las hojas.
Abone
cada quince días con abono líquido o abono foliar en las plantas de hojas
verdes
Este mes florecen: adelfas, azucenas, buganvillas, hortensias, buddleia, cistus, hydrangea, philadelphus, weigela, verbena, agapanto. Entre las herbáceas y bulsosas alchemilla molis, allium, calendura, dianthus, digitalis, geranium, lilium, santolina. Árboles como el laburnum y el lididendron tulipifera están en su mejor momento.
En el huerto, podaremos los
brotes de las judías que hayan sobrepasado la altura de su soporte, las
partes altas de las plantas aromáticas para fomentar un nuevo desarrollo. Y entre los árboles podaremos los
manzanos y perales.
Limitar en los posible los tratamientos en las hortalizas. Pulverizaremos con preventivos los árboles
frutales contra grillos y otros insectos.
Regaremos a
primera hora del día, cuidando de no mojar hojas y frutos para no producir
enfermedades fúngicas, podemos incluir un fertilizante líquido.
Abonar
las verduras de larga estación como el tomate, calabacín, berenjena, pimiento...
Siga protejiendo
los frutales de los pájaros y avispas.
Elimine las malas hierbas a diario.
Revise los tutores y asegure las ataduras.
Se
siembran judías la primera quincena del mes.
Se plantan verduras de invierno como coles, puerros,
escarola.
Se siembran patatas de otoño.
Se cosechan: rábanos, zanahorias, calabacines, pimientos, garbanzos y todas las hortalizas
que se pueden congelar para su conservación.
Se recolectan: fresas, grosellas, frambuesas...
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