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ABONOS, FERTILIZANTES Y CORRECTORES DEL SUELO
Llamamos fertilizante o abono a cualquier sustancia
orgánica o inorgánica, natural o sintética que aporte a las plantas uno o
varios de los elementos nutritivos indispensables para su desarrollo vegetativo
normal.
Las plantas extraen su alimento del agua del suelo y el oxígeno, hidrógeno y carbono del aire, pero para completar su alimentación necesitan utilizar ciertas sustancias químicas simples del suelo, son los llamados nutrientes vegetales.
Los fertilizantes y abonos se encargan de entregar y devolver a la tierra los nutrientes necesarios para el adecuado crecimiento de plantas, árboles, prados y arbustos.
Todos los suelos poseen una cierta cantidad de nutrientes vegetales provenientes de la parte mineral del suelo, (arena, arcilla, etc.) y del humus generado por el reciclaje de materias vegetales y animales caídas sobre la superficie (hojas, flores, raíces muertas, etc.).
Cuando se cultivan las plantas, el equilibrio se altera, porque el proceso de reciclaje natural de los elementos esenciales del suelo es más lento de lo que demora la planta en utilizarlos.

Esta pérdida afecta a 3 elementos:
- Nitrógeno (N): promueve el crecimiento de la planta. Cuando falta nitrógeno
en las plantas las hojas se ponen
amarillas y dejan de crecer.
- Fósforo (P): favorece la maduración de flores y frutos, fomenta su perfume y dulzor, les
da la fuerza necesaria
para mantenerse rígidas y poder sostener todas sus partes. También promueve el buen desarrollo de las raíces y fortalece el ciclo de cada planta. La falta de fósforo se reconoce porque las hojas se oscurecen más de lo normal.
La planta deja
de florecer o florece muy poco y las raíces dejan de crecer.
- Potasio (K): es el responsable de la multiplicación celular y de la formación de tejidos
más resistentes a la sequía
y las heladas. Sin potasio las hojas muestran severos cambios de color que pueden ser en tonalidades amarillentas o verde muy pálido con manchas cafés.
Estos elementos son los principales nutrientes vegetales y las plantas para su buen desarrollo, los requieren en grandes cantidades, por esto es necesario volver a incorporarlos al suelo con regularidad. También extraen del suelo los
llamados "microelementos"
,
como zinc, hierro, magnesio, calcio, etc., que los requieren en cantidades mínimas, pero también importantes para su nutrición. También muestran cambios cuando les falta algunos de estos componentes.
Una parte de los aportes de nutrientes proviene de los abonos orgánicos, como compost y estiércol, pero su principal fuente de suministro son los fertilizantes, que aportan cantidades considerables de 1 o
más de esos nutrientes,
sin aumentar
de manera importante la cantidad de humus contenido en el suelo. La proporción de los nutrientes dependerá del origen y fabricación del fertilizante.
Además de reponer los nutrientes eliminados del jardín al ser utilizados por las plantas, lavados del suelo por el agua de lluvias y riego, podas, barrido de hojas, etc., también aceleran y mejoran algunas funciones de las plantas, tales como la
floración, tamaño de
las frutas,
etc. prolongan su vida, y se protege de plagas y enfermedades.
Cada uno de los diferentes tipos orgánicos e inorgánicos, puros y compuestos, líquidos y sólidos, cumple distintas funciones. No hay mejores o peores, la adecuada elección dependerá de:
- Tipo de planta: si es cultivada por sus hojas o sus flores su época de floración su estructura y resistencia su edad. Las necesidades de cada variedad son tan diferentes como las cantidades de nutrientes que tienen los distintos fertilizantes.
Por regla general, debemos abonar nuestras plantas regularmente, pero no más seguido de lo que se recomienda para cada producto. Cuando se planta una nueva planta se tiene que aplicar fertilizante en el hoyo. La primavera es el mejor momento para
abonar las flores.
También
se debe usar fertilizante en el momento de sembrar. Los árboles no suelen abonarse mucho, pero en suelos pobres en nutrientes si se deben abonar. Una vez al año, o al menos cada dos años, se puede aportar alrededor del árbol, unos 2 kg. de abono orgánico y mezclarlo un poco con la tierra, o extender unos 80 gramos de abono mineral de lenta liberación. El
abonado
orgánico se realiza en invierno y si es abono mineral, en primavera u otoño.
Seguir las instrucciones de la etiqueta tanto las que se refieren a cantidades como las que tratan sobre el modo de uso.
CLASIFICACIÓN
INORGÁNICO: todo producto
desprovisto de materia orgánica que contenga, uno
o más elementos nutritivos de los reconocidos como esenciales al crecimiento y
desarrollo vegetal. Pueden ser minerales naturales extraídos de la tierra, o bien elaborados por el hombre (fertilizantes "sintéticos" o "artificiales"). Ambos se descomponen antes de ser absorbidos. Son más utilizados y conocidos que los orgánicos, se
disuelven con facilidad, y actúan rápidamente sobre el suelo.
Los Minerales se clasifican en:
- Mineral simple: producto
con un contenido declarable en uno solo de los macroelementos siguientes:
nitrógeno, fósforo o potasio.
- Abonos nigrogenados: nitrato de calcio, nitrato de magnesio, nitrato amónico, sulfato amónico, nitrato de Chile, urea, nitrato potásico, nitrato sódico, otros.
- Abonos fosfatados: superfosfato normal o superfosfato simple, superfosfato concentrado, superfosfato triple, fosfato amónico, otros.
- Abonos potásicos: sulfato potásico, cloruro potásico, otros.
- Mineral complejo: producto
con un contenido declarable de más de uno de los macroelementos siguientes:
nitrógeno, fósforo o potasio. Pueden ser binarios o ternarios, según contengan dos o los tres macronutrientes.
- Mineral especial: el que
cumpla las características de alta solubilidad, de alta concentración o de
contenido de aminoácidos que se determine por el Ministerio de Agricultura,
Pesca y Alimentación.
ORGÁNICO: el que
procede de residuos animales o vegetales, y contiene los porcentajes mínimos
de materia orgánica y nutrientes. La mayoría son de acción lenta, pues proporcionan nitrógeno orgánico que debe ser transformado en inorgánico por las bacterias del suelo antes de ser absorbido por las raíces. Como estos organismos no actúan en suelos fríos, ácidos o empapados, su efectividad y rapidez de acción dependerá del terreno. Con estos fertilizantes no es tan fácil que se quemen las hojas como con los inorgánicos y efectúan un suministro
continuo de alimento a las plantas por mucho tiempo, aunque son más caros.
- Estiércol de vaca, oveja, caballo, etc.
- Guano, gallinaza, excrementos de
murciélago,etc.
- Compost: material obtenido a partir de restos vegetales y otras
materias orgánicas sometidas a un proceso de compostaje. Podemos realizarlo nosotros mismos (Compostaje casero). Puede venir enriquecido con Nitrógeno, Pósforo, Potasio y con micronutrientes (Hierro, Manganeso, Cobre, etc.).
- Turba: Se usan como base para preparar
sustratos para macetas, para semilleros y para
adicionar al terreno. Puede ser negra, que es la más habitual o
turba rubia, muy ácida y con un ph=3,5.
- Extractos húmicos: poco conocido, pero muy efectivo para el suelo desbloquean minerales, fijan nutrientes para
que no se laven, activan la flora microbiana con lo que aumenta la
mineralización, favorecen el desarrollo radicular, etc.
- Residuos animales
como huesos triturados, cuernos, etc.
- Residuos urbanos compostados, restos de cosechas
y
paja enterradas.
- Abonos verdes: consiste en cultivar una leguminosa para enterrarla y que aporte nitrógeno
al suelo.
- Sustratos para
macetas y semilleros: aunque no son abonos propiamente dichos, sirven de soporte para el cultivo de ornamentales y semilleros. Se obtienen mezclando compost, enmiendas húmicas y turba enriquecido
con fertilizantes minerales.
ORGÁNICO-MINERAL: el producto
obtenido por mezcla o combinación de abonos minerales y orgánicos. Es decir la mezcla de materia orgánica con nutrienes minerales (nitrógeno, potasio, magnesio, manganeso, etc.). Puede ser sólido o líquido.
ENMIENDA MINERAL: cualquier sustancia o
producto mineral, natural o sintético, capaz de modificar y mejorar las
propiedades y las características físicas, químicas, biológicas o mecánicas del
suelo. No se consideran abonos. Se
usan para corregir el pH de un suelo o para mejorar suelos salinos.
- Enmienda de yeso o de azufre para corregir suelos salinos, ricos en calcio.
ENMIENDA ORGÁNICA: cualquier sustancia o
producto orgánico capaz de modificar o mejorar las propiedades y las características
físicas, químicas, biológicas o mecánicas del suelo.
- Enmienda húmica sólida: prroducto sólido que
aplicado al suelo aporta humus, mejorando sus propiedades físicas, químicas y
biológicas.
- Enmienda no húmica sólida: producto sólido que
aplicado al suelo preferentemente engendra humus, mejorando sus propiedades
físicas, químicas y biológicas.
- Ácidos húmicos líquidos: producto en solución
acuosa obtenido por tratamiento o procesado de turba, lignito o leonardita.
- Materia orgánica líquida: producto en solución o
en suspensión obtenido por tratamiento o procesado de un material de origen
animal o vegetal.
- Turba ácida: residuos vegetales procedentes de
plantas desarrolladas y descompuestas en un medio saturado de agua y puede
contener originalmente cierta cantidad de material terroso.
- Turba no ácida: residuos vegetales procedentes
de plantas desarrolladas y descompuestas en un medio saturado de agua y puede
contener originalmente cierta cantidad de material terroso.
ABONOS ESPECIALES Y BIOACTIVADORES

En el mercado podemos encontrar diferentes abonos especiales para cada tipo de planta:
- Abono para coníferas, rosales, geranios, césped, cactus, plantas de interior de
flor, plantas de interior de
hojas verdes, bonsais, orquídeas, plantas ácidas, hortensias, bulbos, etc.
Los BIOACTIVADORES, son poco conocidos y poco usados en jardinería. Tienen la capacidad de vigorizar y estimular las plantas y los
cultivos, para
que
superen situaciones adversas
como sequías, daños por heladas, trasplantes, transportes, plagas,
enfermedades, efectos fitotóxicos de plaguicidas mal empleados o de herbicidas,
etc. Es un complemento al
abonado mineral correspondiente. Se aplican por vía foliar, pero también al suelo,
por vía radicular.
- Extractos de algas: bioestimulante natural, elaborado a partir de algas.

- Aminoácidos: producto en solución acuosa
obtenido por hidrólisis de proteínas,
fermentación o síntesis. Aportan
nitrógeno directamente utilizable por las plantas, ahorrando el gasto
energético que implica la asimilación de los nitratos y provocan un aumento de
la resistencia al estrés hídrico, salinidad, heladas, etc. Pueden
incorporar triptófano en su composición, que como precursor del ácido
indolacético, potencia el desarrollo del sistema radicular.
CORRECTORES DE CARENCIAS
El que contiene uno o varios microelementos y se aplica al suelo o a la planta para prevenir o corregir deficiencias en su normal desarrollo.
- Hierro: citrato de hierro, sulfato de hierro
amoniacal.
- Calcio: calcio quelatado o complejado, cloruro
cálcico.
- Los llamados A+Z: llevan todos los microelementos
y cubren cualquier
tipo de carencia de Hierro, Manganeso, Zinc, Calcio, Magnesio, Cobre, Boro, Molibdeno, etc.
PRESENTACIÓN
El abono o fertilizante se presenta en estado sólido, líquido y gaseoso.
Abonos o fertilizantes sólidos: suelen presentarse en las siguientes formas:
- en polvo: con un grado de finura variable según
el
tipo de fertilizante. Normalmente no son aconsejables, ya que su manejo resulta
molesto, entorpecen el funcionamiento de la máquinas y sufren pérdidas en la
manipulación. Esta forma es apropiada cuando la
solubilidad en agua es escasa o nula, y resulta idónea en los casos en los que
el abono se mezcla íntimamente con el suelo. Se esparcen sobre el suelo con la mano o con equipo atomizador de abono. Actúan más rapidamente que los granulados.

- granulados: aquellos en los que al menos el 90%
de las partículas presentan un tamaño de 1-4 mm. Esta presentación permite un
manejo más cómodo, un mejor funcionamiento de las abonadoras, una dosificación
más exacta y una distribución sobre el terreno más uniforme. Se esparcen sobre el suelo con la mano o con equipo atomizador de abono.
- perlados: mediante el sistema de
pulverización en una torre de gran altura, se obtienen esferas de tamaño muy
uniforme, al solidificarse las gotas durante la caída.
- macrogranulados: constituidos por grandes
gránulos, de 1-3 centímetros de diámetro e incluso mayores, de liberación progresiva de
los elementos nutritivos.
- en pastillas: fertilizantes completos, nutritivamente balanceados.
Hay de dos tipos: para plantas
de flor y de hoja.
- en bastones: son
unas especies
de "clavos" de fertilizante concentrado, que deben introducirse en el suelo.


Abonos o fertilizantes líquidos: ofrecen ventajas
respecto a los sólidos: su manejo es totalmente mecanizable, se alcanza un gran rendimiento en la aplicación y se consigue una gran uniformidad en la distribución
sobre el terreno. Se aplican directamente sobre las plantas o disueltos en agua, con regadera o dosificador de manguera. Los tipos más característicos son los siguientes:
- Suspensiones: Gracias a la utilización de
arcillas dispersas en el agua pueden mantenerse soluciones sobresaturadas de
alguna sal (generalmente cloruro potásico) para alcanzar concentraciones
totales elevadas en forma líquida. Para mantener las suspensiones se requiere
una agitación periódica.
- Soluciones con presión: soluciones acuosas de
nitrógeno en las que participa como componente el amoníaco anhidro con
concentración superior a la que se mantiene en equilibrio con la presión
atmosférica. Para su aplicación se requieren equipos especiales que soporten la
presión adecuada.
- Soluciones normales o clara sin presión:
soluciones acuosas que contienen uno o varios elementos nutritivos disueltos en
agua.
Abonos Gaseosos: únicamente se emplea el amoníaco
anhidro, que es un gas a la temperatura y presión normal. Para que pase a
estado líquido y facilitar el almacenaje y el transporte, se comprime y vuelve
a transformarse en gas cuando se inyecta en el suelo.
FERTILIZANTES DE LENTA LIBERACIÓN
Se disuelven poco a poco y van
liberando los nutrientes lentamente a lo largo del tiempo. Se consigue por la propia formulación química o por recubrir las
bolitas con una especie de membrana que dejan salir los minerales lentamente.
ABONOS
FOLIARES
Se usa como complemento al abonado de fondo, y aporta micronutrientes: (hierro, hanganeso, cobre,
etc.), Se asimilan directamente
ya que se aplican pulverizando sobre las hojas de la planta.
PROPIEDADES QUÍMICAS
Las propiedades químicas de los fertilizantes
determinan tanto su comportamiento en el suelo, como su manipulación y
conservación. Destacan las siguientes:
- Solubilidad. La solubilidad en agua o en
determinados reactivos es determinante sobre el contenido o riqueza de cada
elemento nutritivo en un fertilizante concreto.
- Reacción del fertilizante sobre el pH del suelo.
Determinada por el índice de acidez o basicidad del fertilizante, que se
corresponde con la cantidad de cal viva que es necesaria para equilibrar el
incremento de acidez del suelo (fertilizantes de reacción ácida) o producir un
incremento de pH equivalente (fertilizantes de reacción básica).
- Higroscopicidad. La capacidad de absorber agua de
la atmósfera a partir de un determinado grado de humedad de la misma. Esta
absorción puede provocar que una parte de las partículas se disuelvan, con lo
que se deshace la estructura física del fertilizante. Cuanto
mayor es la solubilidad del fertilizante en agua, mayor es su higroscopicidad.
Esta absorción puede provocar que una parte de las partículas se disuelvan, con
lo que se deshace la estructura física del fertilizante.
SIGNIFICADO DE LOS NÚMEROS EN LOS ENVASES
Los 3 números indicados en los envases de los fertilizantes indican el porcentaje de nutrientes (en peso) contenido en el paquete. El orden en que aparecen, es una convención universal: el primero corresponde al NITRÓGENO, luego viene el FÓSFORO y finalmente el POTASIO.
Por ejemplo: un envase rotulado "16-4-8" contiene 16% de nitrógeno, 4% de fósforo y 8% de potasio. El 72% restante es generalmente material de relleno inerte, como pelotitas de arcilla o piedra caliza granular,
que ayudan a
repartir
el fertilizante
de manera más uniforme sobre el suelo.
Un fertilizante que se ajusta a muchos tipos de plantas es el 10-10-10.
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