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Las plantas trepadoras  son muy adecuadas  para cubrir amplias zonas y espacios con cierta altura, ya sean vallas, pequeños muros o fachadas de viviendas. Nos sirven para dar sombra, suavizar esquinas, formar galerías verdes, esconder o embellecer paredes y muros, e incluso para cubrir zonas con alguna pendiente en la que otras plantas tendrían problemas para sujetarse a la tierra. La mayoría de ellas  se suelen colocar en zonas resguardadas ya que su verticalidad las convierte en frágiles, tanto del viento como de las heladas.  

 

 

Entre la amplia variedad de trepadoras que podemos encontrar en el mercado, las hay que no precisan ningún tipo de soporte de sujección, ya que ellas mismas desarrollan raices aéreas, zarcillos, tallos reptantes o espinas  para ir trepando y agarrándose a zonas verticales, ascender por árboles, etc. Sino es así, conviene utilizar soportes que aguanten el peso de la planta, como es el caso de celosías, arcos o pérgolas. Para dirigir y reafirmar un buen desarrollo de las trepadoras se recurre a:

    - Alambre hortícola, que es el  más habitual y conocido. Para ello  se colocan  alcayatas en el soporte que servirá de guía y sujeción y luego se pasa el alambre por las mismas a la vez que va rodeando el tallo del ejemplar. Existe este mismo tipo de alambre pero recubierto de plástico,  que  lo hace más resistente y se puede disimilar.

     

    - Anillas, que pueden ser de diferentes diámetros, y se utilizan para fijar el tallo a cañas o estacas. Se colocan muy rápidamente.

     

    - Ligaduras, que están indicadas para árboles que necesitan una estaca como soporte. Son fuertes y resistentes, y se adaptan al tamaño del tronco, por lo que pueden ir agrandándose según va creciendo y asíno producirle marcas.

     

    - Cordel de jardinería, para realizar cualquier tipo de ligadura.

 

Antes de elegir y plantar  las trepadoras, se debe tener en cuenta que atraerán muchos insectos y si se colocan cerca de ventanas y puertas, puede llegar a ser molesto. Procurar por tanto no colocar trepadoras olorosas en fachadas rodeando las ventanas y puertas, ya que esa zona puede que no sea muy habitable. Otro problema a tener en cuenta es que si se encaraman a paredes de viviendas de manera inadecuada, pueden acabar dañando la estructura, incluso a veces pueden llegar a levantar tejas.  

También debemos saber si queremos especies de hojas perenne, que tendremos con hojas durante todo el año, o bien caducas, asítendremos zonas de sombra de verano y en invierno dejaremos que pase mejor la luz y el sol. Otras en cambio son anuales y se siembran cada año, ya que en invierno se hielan.

El clima también es un factor importante a tener  en cuenta, pues hay algunas trepadoras que requieren un clima determinado, y pueden sufrir mucho con las heladas, llegando incluso a morir. El viento también influiráde manera negativa en algunas especies delicadas, ya sea por ser fuertes, demasiado fríos o secos. Cuando están cerca del mar incluso peor, ya que el viento trae sal que se deposita en las plantas y las quema, hay algunas especies como la Madreselva que es de las  más resistentes a los suelos y vientos salinos.

Debemos conocer muy bien la zona donde van a ser colocadas, ya que  hay especies apropiadas para  zonas de sombra y otras que requieren  estar a pleno sol para florecer abundantemente.

Si queremos regar poco, se deben plantar trepadoras  resistentes a la sequía, incluso que no precisen riego.

Comprobar si el suelo es muy arcilloso o si se encharca, en cuyo caso las raíces se pudrirán y morirán.   El pH del suelo también debería preocuparnos, ya que algunas trepadoras en suelos alcalinos, amarillean sus hojas debido a la falta de hierro. Hay plantas que necesitan un suelo más rico que otras, que pueden vivir perfectamente en suelos pobres.

 

 

Plantación

 

La mayor parte de las plantas trepadoras las compramos en viveros y centros de jardínería y vienen en maceta o con cepellón en bolsa de plástico, asíse pueden plantar en cualquier época del año, pero siempre procurando no hacerlo en pleno verano o pleno invierno.    

Se separan de  2 a  3 metros unas de otras, aunque si se quiere cubrir antes, pueden plantarse un poco más juntas. El hoyo debe ser al menos el doble de diámetro del contenedor.  Si se planta  contra un muro o soporte, conviene separarlo unos 45 centímetros o más.  Si la tierra no es mala, mezclarla con materia orgánica, tipo estiércol, mantillo o turba. Si es mala, tirar parte de ella y rellenarla con tierra de buena calidad. Si el suelo es pobre, arenoso o arcilloso, aplicar al menos 2 kilos de abono orgánico.

Si queremos que crezca más rápido y más fuerte, podemos agregar el abono orgánico más un abono mineral. Este abono mineral o químico consiste en mezclar la tierra con 25 gramos de fertilizante de lenta liberación por cada planta. Son bolitas que van dejando liberar los nutrientes como nitrógeno, fósforo, potasio, etc. durante varios meses.

Una vez plantada, asentar con el pie ligeramente y regar copiosamente. Fijarla a las guías o soporte para conducirla por donde queramos.

 

 

Riego 

 

La frecuencia de riego  depende de muchos  factores, como es el clima de la zona, si estáal sol o sombra, si recibe mucha influencia del viento, en cuyo caso necesitarámás riego, ya que el viento deshidrata las hojas. Requerirámás riego por supuesto cuando está en pleno crecimiento y floración, como es en primavera y verano. Si el suelo es arenoso retendrámenos el agua que los arcillosos. También dependerádel tipo de especie, ya que como hemos dicho anteriormente hay especies que necesitan más agua que otras. El tamaño también es importante, ya que si es muy grande, requerirámás riego al tener más extensión de hojas que cubrir.  Las especies caducas en invierno por supuesto no necesitan riego.

Lo mejor es quedarse corto que pasarse de agua, ya que a la mayoría de las especies no les gusta el encharcado en sus raíces. El exceso de agua empobrece el suelo, ya que arrastra los nutrientes minerales. También hace que salgan malas hierbas. Otro problema es que si regamos demasiado la planta no desarrollaráraíces profundas, ya que no tiene necesidad de buscar el agua en profundidad, y con ello la planta serádébil, y si le faltara el riego por problemas de sequía o cualquier otro motivo, sufriráy morirá.

El primer año de plantación, es cuando requerirán  más riego, que poco a poco se puede ir reduciendo, ya que una vez establecida, las raíces deberían ser más  profundas. En 2 ó3 años puede que incluso no sea preciso ni regarlas, y sobrevivan solo con el agua de lluvia. Si hay una excesiva elevación de temperaturas repentinas, síes preciso regar un poco, o si ha sido un año de sequía también.

El riego como en todas las demás plantas, mejor hacerlo por la mañana temprano o al atardecer, nunca durante las horas de más calor, ya que la evaporación es mayor y el agua no le llega a la planta igual. Es mejor regar en profundidad, que cale hondo y más espaciadamente, que pequeñas cantidades diarias.

Si las trepadoras están en macetas, vigilar que la tierra estéhúmeda pero no empapada, ya que el riesgo de pudrición de raíces es mayor. Las macetas de barro al ser porosas, pierden agua por transpiración. Las de plástico y cerámicas por el contrario, retienen más el agua y deberán regarse menos. Verificar los agujeros de drenaje que funcionen correctamente para que no se acumule el agua en exceso.

Con el tiempo al ir vigilando las plantas, sabremos la cantidad de agua que necesita cada una.

 

   

Abonado

 

El Abonado serádistinto si están  plantadas en el suelo o colocadas en  macetas  o jardineras.

 

Para las trepadoras plantadas en suelo, se les puede aportar: abonos orgánicos, minerales o químicos o los dos juntos.

 

- Abono orgánico, también llamado compost: es el más ecológico, para ello  se utiliza  materiales como estiércol, mantillo, compost, humus de lombriz, guano o cualquier otro fertilizante de origen animal o vegetal. Con ellos el suelo será más esponjoso, estarámás aireado y le suministraránutrientes, según se va descomponiendo  lentamente. El problema es que si alguna planta necesita mayor cantidad de algún elemento, tardaráen conseguirlo al ser de lenta liberación, aunque podemos encontarlos enriquecidos con alguno o todos estos elementos. Se aportaráunos 500 gramos, o una capa de 2 ó 3 centímetros de abono orgánico por cada arbusto trepador de tamaño pequeño, y 1 ó 1.5 kilos de abono orgánico si es una trepadora grande, con muchas hojas que alimentar.  Enterrarlo un poco, sin apenas profundizar y con el agua los nutrientes bajarán a las raices. Seguir instrucciones del fabricante del producto. Se puede aplicar en invierno o a mediados/finales de otoño.

 

- Abono mineral, solo se utilizan  fertilizantes químicos. Son más económicos pero no mejoran las propiedades físicas del suelo, ni se enriquece de humus, únicamente aportan los nutrientes que necesitan las plantas.

Los fertilizantes químicos que pueden emplearse son:

- Fertilizante convencional, por ejemplo un abono 15-15-15 ó 20-20-20 es equilibrado en los tres elementos, Nitrógeno, Fósforo y Potasio, y sirve para la mayoría de los casos. Se esparce un puñado de gránulos en la base una vez o cada dos meses, menos en invierno, regar después. Si se hace solo en primavera y otoño, echar 30-40 gramos en la base y regar. Es mejor hacerlo al menos una vez al mes.

- Fertilizantes de lenta liberación, son mejores, ya que proporcionan a la planta los nutrientes poco a poco a lo largo de 3 meses, y con 2 ó3 aplicaciones al año es suficiente, aplicadas en primavera y otoño.  Se usarán entre  25 y 50 gramos, según tamaño, por arbusto cada vez. Mirar indicaciones del fabricante.

 

- Abono orgánico más  abono mineral, con esta forma de abono mejoraremos el suelo y enriqueceremos con los nutrientes adecuados, por lo cual es lo más recomendable. Para proceder, aportar el abono orgánico en invierno (500 gramos por cada trepadora, si es guano menos cantidad).  Y aplicar un abono mineral en primavera (25 gramos  de lenta liberación) y en otoño  otros 25 gramos por cada planta.

 

Para las trepadoras en  contenedores    lo mejor es abonarlos mediante los  fertilizantes de lenta liberación, que son  gránulos, barritas, clavos o pastillas que van soltando los nutrientes poco a poco. Su efecto dura 3 meses o más. Se echa  una vez en primavera, otra en verano y una última en otoño, es decir, 3 aplicaciones en el año.

Si el fertilizante no es de lenta liberación, sino un fertilizante granulado convencional, repartir unas cuantas bolitas  en cada maceta una vez al mes, menos en invierno.

Si el  fertilizante es líquido, se deberáaportar  cada 15 días durante la primavera y el verano, mezclándolo con el agua de riego. En otoño, se echa una vez al mes, y en invierno, nada.  

 

   

Poda

    - De formación: recibe este nombre cuando una  vez plantada, no se la deja crecer libremente, sino que se va orientando mediante la poda, bien en forma de espaldera, abanico o cordón. Se realiza sólo en aquellas especies que queramos controlar, y se hace durante los primeros años. La forma de abanico consiste en un pie corto, de 50 centímetros  del que salen entre 3 y 7 brazos apoyados sobre una pared. La forma de cordón es un esqueleto formado por un tronco vertical que se apoya sobre el soporte, va bien para pérgolas, columnas y arcos. La espaldera es un tronco vertical apoyado a todo lo alto de una pared y del que salen los brazos horizontales o inclinados.

     

    - De limpieza: esta poda se realiza   para aclarar el ramaje denso, eliminar ramas secas, rotas o muertas, tocones, rebrotes de raíz débiles o mal colocados, eliminar flores y frutos, eliminar ramas torcidas, feas, etc. Se realiza cada año en todas las especies. Se realiza en la época de reposo, en invierno, y si es una zona muy fría a finales. Sino se realiza esta limpieza, no penetrarála luz en el interior y estarámuy fea.

     

    - De floración: se realiza sólo en aquellas trepadoras que presentan floración ornamental, para renovar los ramos florecidos por otros nuevos. En especies muy vigorosas, puede interesar dar una segunda poda después de pasarse la flor, aclarando el exceso de vegetación y acortando los brotes del año.

     

    - De renovación o rejuvenecimiento: se realiza cuando se hace vieja, para eliminar ramas viejas y sanear la planta para que surjan nuevas.   Si las ramas principales están sanas,  esta poda  consiste en eliminar toda la copa, dejando el esqueleto  pelado, quedando las ramas gordas desnudas, de ese esqueleto surgirán brotes nuevos que formarán una nueva copa de hojas.  Si las ramas principales están envejecidas, débiles o muy dañadas, es mejor ir renovando dichas ramas en varios años. Un año se eliminan algunas y al siguiente otras. Si la planta estémuy vieja o en lamentable estado por plagas, heladas o cualquier otra causa, se puede desmochar muy abajo, cortando casi a ras del suelo, asísurgirán nuevos y vigorosos brotes.    

     

Trasplante

 

El trasplante en una trepadora de tamaño medio o grande  es muy complicado y si a esto añadimos que estápegada a un muro o pérgola más todavía. Aunque lográsemos extraerla en buenas condiciones, habría que podar casi todas las ramas, y dejarla sólo con un tronco o ramas principales, y siempre seráuna planta envejecida. Por ello casi no se hace, ya que compensarámás comprar un nuevo ejemplar fuerte y sano, que creceráen poco tiempo.

Hay especies que son más difíciles de trasplantar que otras porque tienen más   problemas para superar el trauma de romperle la mayor parte de sus raíces. Otras son muy duras y aguantan el trasplante relativamente bien, aunque siempre  necesitarán cierto tiempo para recuperarse. Una trepadora  grande es mucho más complicada de trasplantar que una pequeña, no sólo por el peso al moverlo y su volumen, sino porque tiene más riesgos de no agarrar.

El trasplante se debe hacer cuando la planta estéen descanso,  mejor en invierno, aunque en otoño también puede hacerse siempre que no sea una zona cálida. Evitar siempre los momentos más fríos y con heladas.

Antes de excavar la tierra para sacarla, mojarla para que estéhúmeda. Conviene realizar una poda para descargar la longitud de ramas. Abrir una zanja rodeando la planta e ir profundizando hacia adentro, hasta que quede el cepellón suelto. Si la trepadora es de tamaño   pequeño, envolver el cepellón con un plástico duro, tela de arpillera, etc., y  atarlo fuertemente, para que no se desmorone, sobre todo si es de hoja perenne. Si la trepadora es de gran tamaño, hay que hacer un escayolado del cepellón, que se realiza con un tela metálica a la que se aplica escayola, asílograremos que el cepellón no se rompa.

Trasladarlo lo antes posible al lugar definitivo, en un buen hoyo y mezclando la tierra con abonado orgánico para que las raíces tengan un buen soporte. Regar bien, ya que tendráun sistema radicular dañado, escaso y débil.  

 

 

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