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Cuando un aficionado quiere obtener nuevos ejemplares de sus plantas tiene que recurrir a la multiplicación de éstos. Se pueden seguir dos sistemas básicos: el sexual (en el que intervienen los órganos masculinos y femeninos de la flor para obtener semillas) y el asexual (en el que de una parte de la planta, podemos obtener una nueva planta).

 

 

Multiplicación por semilla (sexual)

 

Se lleva a cabo con las plantas de ciclo annual y con algunas perennes. Con este método también conseguiremos  ejemplares híbridos, aunque se debe dejar en manos de profesionales.

Para que las semillas germinen adecuadamente deben recolectarse cuando hayan alcanzado la madurez, que se puede ver facilmente cuando se desprenden sin dificultad. Una vez recogidas deberemos proceder a una selección, eliminando aquellas que presentan malformaciones, estén mal desarrolladas o tengan algún parásito o enfermedad. Una vez seleccionadas, tendremos que guardarlas en un lugar seco, ventilado y oscuro hasta el momento de sembrarlas. Se recomienda usarlas antes de dos años, pues con el tiempo pierden su poder germinativo, aunque también hay excepciones, como las semillas de el loto que  desde la época faraónica  aún conservan su poder germinativo hoy en día.

Cuando queramos sembrarlas, tendremos que saber cuál es el momento preciso, pues cada especie requiere una época diferente, ya que si se siembra antes de tiempo, cuando nazca y no encuentre las condiciones climáticas adecuadas morirá o no se desarrollará adecuadamente. También hay que tener en cuenta si necesita mucho o poco riego, pues también es un factor variable según la clase de semilla. En los sobres disponibles en el mercado, podemos leer las distintas características de cada especie.

Para preparar el lecho de la siembra pondremos en el fondo de un recipiente ya sea de barro, poliestireno, vidrio, etc. una pequeña cantidad de guijarros o arena muy gruesa, para poder evacuar el agua, a continuación extienda el mantillo mezclado con arena hasta llegar a 1 centímetros del borde del recipiente. Proceder entonces a la siembra, si son muy pequeñas se mezclaran con arena fina para favorecer la uniformidad por toda la supeficie, pues 1 gramo de simiente puede contener más de 1.000 semillas. Una vez realizada la siembra, debemos cubrir con una capa fina de mantillo pasado por un tamiz. Y por último presione con una tablita la superficie del mantillo. Riege con una regadera de agujeros pequeños para que el agua no haga agujeros en la tierra. Para que la semilla germine necesita una temperatura de unos 21º C, estar en oscuridad y tener humedad. Debemos tapar el recipiente con cristal y hoja de periodico, para que   mantengan estas condiciones.

Una vez han germinado, sacaremos el recipiente a la luz pero no directa del sol, y la destaparemos. Cuando tengan un par de hojas, se procederá al trasplante a una maceta o recipiente de poliestireno adecuado. Con un bastoncito extraiga cada plantita con un poco de tierra, teniendo cuidado de que no se rompan las raices. Hacer un agujerito con el dedo e introducirla en el recipiente que   habremos rellanado  con la tierra dos tercios, recubrir el agujero con otro poco de mantillo presionando suavemente con los dedos alrededor del pie de la plantita y la dejaremos allí hasta que las raices ocupen por completo el recipiente, momento en el cual procederemos a un segundo trasplante a un contenedor mayor. En esta ocasión sí debemos añadir un poco de abono y regar a continuación.

 

 

 

 

Otros sistemas de Multiplicación (asexual)

 

Este sistema presenta múltiples ventajas, una es la rapidez y  otra  es que sabemos que la planta obtenida es idéntica en todos sus caracteres a la planta madre. Debemos elegir siempre una planta madre que esté sana y vigorosa y   emplear un instrumento adecuado para efectuar el corte, que deberá estar afilado y limpio. También debemos tener en cuenta cual es el mejor momento para realizarlo, pues no en todas las épocas podemos hacerlo.  

 

Si usamos hormonas de enraizamiento tendremos más posibilidades de que la multiplicación sea un éxito.

 

 

 

 

 

POR ESQUEJE

Es uno de los sistemas más simples y eficaces de multiplicación, y  casi todas las plantas se pueden multiplicar así. Para que agarren se necesita una buena iluminación (nunca el sol directo), una temperatura alta y constante (15-20º C) y humedad.

Un esqueje es una parte de la planta, ya sea tallo, hoja o raíz, a la que se le induce por sistemas distintos a formar su propio sistema radicular o a evolucionar hasta convertirse en un nuevo ejemplar idéntico a su progenitor.

Aunque son muchas las especies que se pueden propagar así, no todas admiten el mismo proceso. Los árboles y arbustos se realizan por esquejes de tallo, algunas plantas de interior se hacen por esqueje de hojas y algunos arbustos lo hacen a partir de esquejes de raíz.  

Para obtener un esqueje lo primero que debemos saber cuando es la época adecuada, por lo general el momento idóneo es cuando la planta está en reposo o ha terminado la floración. Verificar que el ejemplar está sano y bien desarrollado, pues de lo contrario obtendríamos ejemplares enfermos. Procurar que el corte, que recordaremos se debe efectuar con una herramienta afilada y limpia, sea biselado y de un solo golpe.

 

- Esquejes de hojas: es muy adecuado cuando la planta se ha deteriorado pero aún le quedan hojas sanas o queremos obtener nuevos retoños de una planta muy frondosa. Son varias las especies de interior que se pueden multiplicar por este sistema, entre ellas peperonia, saintpaulia, streptocarpus, gloxinia, begonia, sansevieria, etc. Se debe realizar en primavera-verano. Para cortar la hoja deberemos hacerlo a nivel de peciolo. Prepararemos un cajón con turba y arena y hacemos un agujero donde se inserta el peciolo. Colocarlo en un lugar cálido y húmedo y una vez tenga desarrollado el sistema radicular colocar en un tiesto individual.

 

  • En el caso de la Sansevierias se corta la hoja en varios trozos de unos 5 centímetros   en la base se le hace un pequeño corte en uve y se inserta hasta la mitad en turba y arena.

  • La begonia rex también se reproduce de forma  diferente, pues es necesario cuando colocamos las hojas enteras en el compost, realizar algunos cortes trasversales en los nervios y colocar las hojas planas sobre la tierra, apelmazándolas con unas piedrecitas. De esta zona de cortes nacerán nuevas plantitas.

    Hay otros sistemas que aunque es esqueje de hojas se denomina  de yema terminal, que es una técnica similar y se utiliza en los claveles.Y de yema foliares que se usa en camelias, pasionaria, hiedra y   clemátides, y que consiste en obtener nuevos ejemplares a partir de un trozo de 2,5 centímetros de largo en el que se incluye una hoja entera y una yema axilar en su base.

     

  •  

      Podemos enraizar también los esquejes poniendolos en agua, pero no deberá tener cloro, por lo que debemos dejarla ventilándose una noche. Tampoco se recomienda que el agua tenga cal. Cambiar el agua para que no se pudra y echar un trozo de carbón vegetal.

 

 

 

- Esquejes de tallo o rama: es adecuado para casi todas aquellas plantas que presentan tallos rastreros y alargados como hiedra, tradescantias, etc. También se usa para la mayoría  de árboles y arbustos de hoja caduca y muchos de hoja perenne.

    Se obtiene cortando la punta de una rama con algunas hojas o cualquier trozo intermedio entre rama o tronco con o sin hojas, de unos 10-40 centímetros de largo y que contenga dos nudos. Del nudo base saldrán las raices y en el intermedio saldrá un nuevo brote. El mejor periodo es finales de abril-mayo, cuando la planta está en el máximo vigor y la temperatura se mantiene a unos 15-18º C, aunque algunas plantas necesitan más calor y tendremos que esperar unos meses más.

     

     

    El mejor momento es cuando la planta está en período de reposo y la savia no circule o lo haga lentamente, que  suele coincidir con los meses fríos. En esta época los brotes que se obtienen pueden dañarse por las heladas, así que es recomendado hacerlo a cubierto y en un propagador. Un propagador es una caja en la que se ha provisto un sistema eléctrico de calefacción regulado por un termostato y que se puede cubrir con una tapadera de plástico trasparente para mantener la humedad. Los esquejes, gracias a la humedad (que se obtiene pulverizando frecuentemente) y el calor, crecen rapidamente. Sino se dispone de un propagador, podemos colocar los esquejes en un tiesto de barro con una mezcla a partes iguales de turba y arena gruesa. Se coloca dentro de una bolsa de plástico transparente sujeta con una goma y se coloca cerca de la calefacción. No dejar que las hojas toquen el plástico, utilizar para ello una estructura de alambre o caña.

     

    También al igual que en el esqueje de hoja, se puede enraizar en agua. Para ello escoger una ramita y cortarlas a unos 10 centímetros de largo, eliminando  las hojas que queden debajo del agua. Cuando las raices estén desarrolladas y antes de que engrosen mucho, trasladarlas a la tierra, porque de lo contrario se acostumbran al agua y luego no se adaptarán. La monstera, filodendro y poto son muy faciles de enraizar en agua.

     

- Esqueje de raíz: los esquejes de raíz, bien sean tubérculos, bulbos o rizomas, se obtienen al final del periodo de reposo.   Se parten en trozos con un cuchillo bien afilado, procurando dejar al menos una yema en cada sección y se plantan por separado. El trozo de raíz no se entierra por completo, sino que se deja la parte superior al aire.

 

 

POR ESTACA

 

El estaquillado o esquejado es la multiplicación de esquejes de gran tamaño. Es el sistema tradicional de propagación para el olivo, y consiste en enterrar una estaca de al menos 4 ó 5 años de edad, y  después de  permanecer enterrada durante un tiempo  emitirá raices y tallos que darán como resultado una nueva planta de olivo completa. Se utilliza mucho para arbustos ornamentales. Las estacas de tallo pueden ser de madera dura,  suave o herbáceas. Cada especie se multiplica mejor por uno u otro sistema, siendo el más corriente las estacas o esquejes de tallo. Debe proceder de plantas madres libres de enfermedades y bien desarrolladas. No deben seleccionarse de estacas con madera de mucho crecimiento, ni con entrenudos muy largos, ni tampoco de ramas pequeñas o débiles. La longitud del esqueje varía entre 10-15 centímetros de largo, dependiendo del caso, y deben incluir al menos dos nudos. El corte basal debe realizarse por debajo de un nudo y biselado, para tener mayor superficie de emisión de raíces. Las estacas de madera dura y semidura se obtienen de especies leñosas. Se toman de las ramas nuevas que han tenido un periodo de crecimiento y están maduras en parte. Las estacas procedentes de plantas de hoja perenne se realizan dejándoles algunas hojas en el extremo. Las estacas de madera suave proceden del crecimiento primaveral nuevo.

 

 

POR DIVISIÓN DE MATA

 

Es el método más simple y consiste en dividir las plantas que crecen en matas. Se extrae la planta de la maceta y se localiza el mejor punto para dividirla, entonces se tira de la mata con las manos, teniendo mucho cuidado de no dañar las raices. Esta operación se realiza en primavera o cuando las plantas están en plena actividad vegetativa.

 

 

 

 

POR ACODO

 

Es una técnica sencilla y que produce excelentes resultados en plantas que de otra manera sería difícil de multiplicar, como son los árboles, arbustos y trepadoras.

Es un sistema de propagación que consiste en hacer enraizar un tallo cuando todavía se encuentra unido a la planta madre. Una vez que el tallo emite nuevas raices se separa y se planta independientemente.

Para realizarlo primero debemos elegir una rama que tenga como máximo 2 años y al menos un nudo o yema. Se realiza un corte ligero o un retorcimiento brusco, por debajo de la yema, así provocaremos que se acumulen las sutancias nutritivas que facilitarán el enraizado.  

Este método se deberá llevar a cabo durante el periodo frío para los árboles y arbustos de hoja caduca y para los que mantengan las hojas, se puede realizar durante todo el año.

Hay tres tipos:  

- simple: después de realizar lo dicho anteriormente, la rama se curva y se introduce en la tierra, se sujeta con un alambre o un clip  y un tutor. Una vez enraizada se separa de la planta madre cortando por la parte más próxima a ésta. Da muy buenos resultados para los arbustos de hoja perenne como adelfas y magnolios.

 

 

 

 

 

- aéreo: Con este método la rama no se dobla, una vez que hemos realizado el corte, se introduce una piedrecita o palito  en éste para impedir la cicatrización y se envuelve con musgo humedecido y plástico, atandolo por arriba y por abajo para retener la humedad. Tarda unos dos o tres meses en enraizar, una vez tenga las raices, corte el tallo y ya tendrá un nuevo ejemplar.   Este método se realiza durante la estación cálida sobre todo en ficus, fiodendro, crotón,etc.

 

- aporcado y trinchera (variedad de aporcado): Para realizar este sistema la planta se debe podar bastante durante la época de reposo. Se deposita sobre ella tierra, así de los nuevos brotes  surgen raíces. Se cubre  de nuevo la planta con tierra y cuando acaba la época de crecimiento se cortan los brotes lo más abajo posible.

 

 

POR INJERTO

 

Sin esta técnica no se habrían obtenido variedades de  especies más resistentes ni disfrutaríamos de la cantidad de frutos distintos que podemos encontrar en el mercado. Consiste en injertar una parte de una planta en otra, para que se unan y continúen su crecimiento juntas. Por ejemplo si hay una especie cuyas raices no soportan un determinado tipo de suelo, se puede cultivar sobre portainjertos que sí resisten esa condición. Con ello se varía la resistencia de la especie e incluso el sabor en un fruto. Aunque la gran mayoría deben hacerse sobre especies emparentadas, hay alguna excepción. Lo que no es posible es hacerlo entre especies de hojas caducas y perennes.

 

 

 

 

Existen diferentes tipos:

    - De aproximación: usado para las plantas de crecimiento muy difícil. Se suele utilizar con una planta cultivada en plena tierra y la otra en una maceta. Se rebaja un poco las cortezas de las dos y se unen las dos ramas por la zona descortezada, hasta que se produce la unión. Una vez unidas se corta por debajo del injerto. La época más recomendable para  realizarlo sería en otoño.

     

    - Inglés: se emplea sobre todo en especies de hoja caduca, y el injerto debe tener un diámetro aproximado. Se corta en bisel el patrón y una estaquilla de la planta que queremos multiplicar y se unen ambas supercies atandolas lo más firmemente posible. Se recomienda recubrir la juntura con cera especial para injertos. La época más recomendable para  realizarlo sería en otoño.

     

    - De corona: se utiliza para rejuvenecer plantas viejas o cuando hay mucha diferencia entre el patrón e injerto. Se corta el patrón de forma horizontal y en la superficie se da un profundo corte, fino y transversal. En esta hendidura se injertan las estaquillas en forma biselada del injerto, que debe tener 2 ó 3 yemas.

     

    - De púa: se debe emplear púas muy finas y portainjertos de madera blanda. La púa se prepara cortando una ramita con 2 yemas y con uno de los extremos cortado en bisel muy fino. En el patrón se realiza una hendidura lateral y en ella se introduce la púa.

     

    - Yema: Sólo se puede realizar mientras que corre savia por la planta y en especies cuya corteza se separa fácilmente de la madera. Los brotes deben ser vigorosos y cortarse muy poco antes de su uso. La yema se obtiene eliminando las hojas que tiene y se corta con cuidado con un utensilio afilado como si sacásemos una pequeña lasca. Sobre el patrón se hace un corte en " T" , se separa de la corteza ligeramente y en la hendidura se introduce la lasca. Después se ata firmemente. Se realiza en primavera y en los primeros días de otoño.

 

INJERTO DE ROSALES

Para proceder a injertar rosales necesitamos una navaja afilada, cordel de rafia y algo de cera de abeja especial para injertos. Debemos conseguir pies de rosal silvestre y plantarlos en octubre-noviembre, para que en julio estén listos. El injerto más fácil para rosales es el escudete, aunque una vez lo tengamos dominado podemos intentar el de aproximación, de yema o a la inglesa.

Para realizar un injerto de escudete: se escoge en la corteza del portainjertos que habíamos plantado una zona lisa y sana. Se realiza un corte de arriba hacia abajo de unos 4-5 centímetros En la parte superior de ésta se realiza otro corte de 2-3 centímetros quedando como una especie de " T" , así al desprender la corteza quedará como un ojal sobre el que introduciremos el injerto. El injerto deberemos obtenerlo de las yemas más vigorosas y sanas del ejemplar elegido. Para extraerla se practican 2 cortes transversales, uno arriba y otro abajo y con un centímetro de separación. La yemita se separa tirando con mucho cuidado, y no debe quedar ningún resto de corteza. Se introduce en el ojal del portainjerto y se ata suavemente, hasta que se observe una nueva brotadura. En febrero-marzo se deberá podar el rosal por encima de la yema injertada para facilitar su  desarrollo.

Hasta que pasan un par de estaciones no se puede apreciar bien los resultados y puede que aún así el resultado no sea positivo, en cuyo caso tendremos que repetirlo las veces que sea necesario, porque la planta no sufre mucho con esta operación.

 

INJERTO DE FRUTALES

Es el mismo sistema que para los rosales, de yema en T o escudete, pero aquí la yema se inserta a 15-20 centímetros del suelo. El pie deberá ser el adecuado para cada especie. Para injertar manzanos son buenos los portainjertos tipo " Malling" y " Malling Merton" , para los perales " Maling Quince A" , para los ciruelos " Myrobalan" , para los cerezos se usa un pie de prunus avium de la variedad " Mazzard" o " Gean" . Para los almendros, mandarinos y melocotoneros, se plantan sobre pies de tipo " Brompton" . Hay incluso floricultores que han logrado injertar sobre un solo pie dos tipos de frutas diferentes, con lo cual cada rama da un tipo de fruta diferente.

Los injertos se utilizan para convertir viejos frutales en variedades distintas. Se debe cortar las ramas, dejando solamente los muñones, que será sobre los que se injertarán con el sistema de púas o corona los nuevos brotes.

Hay otros métodos aparte del sistema T, está el de corona y el denominado " a caballo" . Para realizar este último se planta una de las variedades mencionadas anteriormente durante el invierno,  en febrero-marzo del año siguiente  se corta el pie hasta 10-15 centímetros del nivel del suelo y sobre la parte superior se da un corte sesgado de 4-5 centímetros de lontigud y junto al extremo del primer corte se da otro nuevo en forma de V, formando una especie de lengüeta. La púa debe tener 3-4 yemas, que se habrá preparado a partir de retoños del año anterior. Esta púa se corta de la misma forma que el portainjertos, pero al revés, de forma que ambas lengüetas se acoplen una en otra. Se atan con  y se fija con la cera especial de injertos.

 

 

CULTIVO EN VITRO O MULTIPLICACIÓN

 

Es un método moderno de laboratorio que permite obtener numerosas plantas de un fragmento vegetal muy pequeño,   utilizando células como material vegetal. Es un método sofisticado y de precisión que requiere laboratorios especializados. Las células se ponen en cultivo en sustancias nutritivas y su desarrollo produce plantas exactamente iguales unas a otras.

 

 

 

 

 


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