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CASA DE CAMPO
Felipe II decidió crear un corredor que uniera el palacio con el cazadero de "El Pardo" y en 1556 adquiere la Casa de Campo de los Vargas sobre la que se construye un palacete, a la que se irán agregando otros campos colindantes. Fernando VI lo declara Bosque Real y acondiciona el lugar con toda la infraestructura necesaria para usarlo
para la caza. Carlos III y posteriormente María Cristina le darán fines agrícolas y ganaderos. Durante la Guerra Civil, fue frente de batallas y bombardeos que destruyeron construcciones antiguas y al mismo tiempo se construyeron bunkers y nidos de ametralladoras que aún se conservan. En 1963 el Estado la cedió al Ayuntamiento. Tiene una extensión de 1.700 hectáreas con zonas de bosque mediterráneo, con encinas, pinos, fresnos, chopos. Alberga el
Parque Zoológico, el Parque de Atracciones, el Recinto Ferial y la Venta del Batán. Cuenta con un lago con embarcadero, teleférico, canchas de tenis, circuitos de footing, piscina municipal, circuito bicicletas y zonas infantiles.

DEHESA DE LA VILLA
Está situado al noroeste de la ciudad, en el barrio de Ciudad Universitaria del distrito de Moncloa-Aravaca. En 1152, el rey Alfonso VII de Castilla donó a la Villa de Madrid los terrenos en los que se encuentra, que fueron utilizados para el pastoreo. En 1457 los llamados Altos de Amaniel ocupaban 2.529 fanegas y desde 1485 abastecía de carne
a la villa. Con el tiempo la Dehesa fue perdiendo extensión, ya que los sucesivos regidores edificaron en éstos terrenos. En 1530 se destinaron 1.570 fanegas para labranza y en 1608 se parceló y arrendó parte para pagar el traslado de la Corte a Valladolid y la construcción del Palacio Real. Fernando VI vendió 327 fanegas, por lo que quedaron 698. Carlos IV cogió 418 fanegas para incorporarlas al Real Sitio de la Florida. Durante el reinado de Isabel II se llegó a un espacio
de tamaño
parecido al actual. Durante todo el tiempo, la Dehesa de Amaniel o de la Villa fue un espacio para uso y recreo de los madrileños. En 1890 se plantaron 10.000 árboles, y en 1901, el estado la entregó en usufructo al ayuntamiento. En 1929 se levantó la Ciudad Universitaria de la Universidad Complutense, que ocupó 320 hectáreas. Durante la Guerra Civil se convirtió en una línea de defensa de la ciudad y en sus terrenos se desarrollaron fuertes
combates. Después de la guerra se construyó un Instituto, el Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas, el Cuartel de la Policía Armada y el Instituto Médico Fabiola de Mora y Aragón. Es un parque, pero la mayor parte está sin ajardinar y mantiene su condición de bosque, con pinos,
encinas, alcornoques, almendros, acacias, chopos, fresnos, olmos, cipreses, mimosas, cedros, laureles,ciruelos de Pissard y ailantos.

INVERNADERO ESTACIÓN ATOCHA
Es un jardín con plantas subtropicales y tropicales situado en el antiguo apeadero de la Estación de trenes de Atocha. Se inauguró en 1992, tiene una extensión de 4.000 metros cuadrados y alberga más de 7.200 plantas de 260 especies, también cuenta con un estanque. La temperatura se mantiene entre 22 y 24 grados
y la humedad entre el 60 y el 70 por ciento. La iluminación es casi natural, gracias a la cristalera abierta en la parte superior del cerramiento, y además recibe una luz artificial que intenta simular la radiación solar con luces blancas y amarillas. Se encuentran especies como, Árbol del pan, Árbol de la caoba, Árbol del caucho, Cocoteros, Palmeras, Plataneras, aves del paraíso, costilla de Adán, planta del
café y planta del cacao, entre otras.

EL OLIVAR DE CHAMARTÍN
Está situado a 200 metros del paseo de la Castellana y rodeado de altos edificios. En la época de la invasión francesa sirvió de refugio a las huestes galas. Está
dividido en dos fincas, una de ellas, es propiedad de la Fundación Areces y sede de la Fundación Menéndez Pidal, tiene una superficie de 3.440 metros cuadrados. Aquí hay 50 olivos, de los que 36 son centenarios, también hay un ejemplar singular de madroño, moreras, albaricoques, perales, manzanos, cipreses, enebros, membrillos, rosales, parras, lilos, laureles,
romeros, rosales, entre otras especies. La otra finca tiene 20.000 metros cuadrados, es propiedad de la Fundación Olivar de Castillejo, y rodea a la anterior. En ésta hay 115 olivos, de los que 33 son centenarios, con algunas parras por medio también de hace años. En el jardín-huerto se ven caminos de tierra que dividen la finca en cuadros donde hay plantas de tipo mediterráneo. Otras
especies son eucaliptos, pinos, almendros, jaras, adelfas, lilos, laureles, thuyas, mimosas, granados, entre otras muchas.

JARDÍN DEL MUSEO SOROLLA
Fue diiseñado por el propio Sorolla y es de inspiración andaluza. Está dividido en tres espacios diferenciados por escalones y columnas e inspirados en diferentes jardines. Para el primero se inspiró en el Jardín de Troya o del Laberinto de los Reales Alcázares de Sevilla, cuenta
con fuente central, banco de azulejería trianero y columnas con esculturas, es de 1911. El segundo, del año 1915, está inspirado en el Jardín de la Ría del Generalife, y cuenta con arrayanes traídos de la Alhambra, además incorpora elementos de jardinería italiana, como el togado romano y las columnas. En el tercero introduce una
pérgola de origen italiano y una alberca sevillana, con unas figuras alegóricas "La fuente de las confidencias" de Francisco Marco Díaz Pintado, es de 1912 y rehecho en 1917.

JARDINES DE LA PLAZA DE ORIENTE
La Plaza se sitúa frente al Palacio Real y está presidida por la estatua ecuestre de Felipe IV. Es una plaza rectangular de cabecera curvada, cuyo trazado es de 1844, diseñada por Narciso Pascual y Colomer. Uno de sus principales impulsores fue el rey José I, quien ordenó la demolición de las casas medievales
situadas
sobre este solar. El Huerto de la Priora del Real Monasterio de la Encarnación, se integró dentro de la plaza. Pueden distinguirse tres grandes cuadrantes: los jardines centrales, los jardines del cabo Noval y los jardines de Lepanto, que han sufrido importantes variaciones a lo largo del tiempo. Hasta 1941, se disponían circularmente alrededor del monumento a Felipe IV, que ocupa el centro del recinto. En torno a la estatua había situadas 44 esculturas de reyes españoles, pero en 1927 se
redujo
a 20. El diseño actual creado en 1941, sigue tomando como punto de referencia la estatua de Felipe IV, pero distribuye los jardines cuadricularmente y las veinte estatuas se sitúan longitudinalmente, en dos hileras de diez, a ambos lados del monumento central. Están compuestos por siete parterres, con setos de boj, formas toparias de cipreses, tejos, magnolios de pequeño tamaño, y plantaciones florales de carácter temporal.
Los Jardines del cabo Noval cuenta con plantaciones de plátanos y ocupan la parte septentrional de la Plaza de Oriente. Los Jardines de Lepanto se encuentran en la parte meridional de la plaza, también tiene plantaciones de plátanos, y diferentes cedros.

JARDINES DE SABATINI
Están situados en la parte norte del Palacio Real y su nombre se debe a que están en el lugar destinado en su momento a las caballerizas construidas por el arquitecto italiano Francisco Sabatini para el Palacio Real. Tiene una extensión de 2,54 hectáreas y fueron construidos en los años 30, tras la proclamación de la Segunda República.
El Gobierno incautó bienes del Patrimonio Real, y lo cedió al Ayuntamiento para poder construir un parque público. El proyecto se adjudicó a Fernando Mercadal. En 1972 se reformaron, construyéndose las escaleras monumentales. Es un jardín de estilo neoclásico con una gran fuente circular con tritones que ocupa el punto de intersección de los dos grandes ejes que, por ambas partes, se rodean de cuadrantes y arbolado de coníferas con alineaciones de árboles dispuestos
perimetralmente. Cuenta con fuentes en sus paseos y un estanque a cuyo alrededor se disponen las estatuas de los reyes españoles, que por el peso no se pudieron colocar en el Palacio Real.
Están rodeados por una verja en todo su perímetro.

JARDINES DEL CAMPO DEL MORO
Forman parte de los jardines del Palacio Real, junto con los jardines de Atenas y los del propio Palacio Real. Se encuentran a orillas de río Manzanares y son de estilo paisajista inglés romántico. Su nombre se debe al hecho de que en el lugar donde están situados, era usado en el siglo XII por los agarenos para acampar las tropas que
sitiaban la ciudad. La Reina Isabel II mandó diseñar los jardines al paisajista catalán Ramón Oliva en 1890. Se instalaron dos fuentes emblemáticas, la de los Tritones, traída del palacio de Aranjuez y la de las Conchas, procedente del palacio de Boadilla. Después de años de abandono, durante la Regencia de María Cristina se inician una serie de reformas dando al parque el carácter que tiene actualmente. Las reformas siguieron el concepto romántico de la naturaleza, masas
arbóreas y
recoletos senderos, siguiendo el trazado de los parques ingleses del siglo XIX.

JARDINES DEL DESCUBRIMIENTO
Fueron inaugurados en 1970, se encuentran ubicados en la Plaza de Colón, y están dedicados al Descubrimiento de América. Tienen una superficie de 1,87 hectáreas y están presididos por una columa neogótica de 17 metros, sobre la que está situada la estatua de Colón. Consta de una base cuadrada con relieves y un pilar octogonal tallado
en
piedra por Arturo Mélida, la estatua de tres metros de altura está esculpida en mármol blanco de Italia. Además cuenta con un conjunto escultórico, que se hizo en conmemoración del descubrimiento de América, y que está situado sobre un estanque. Son cuatro grandes esculturas de hormigón que recuerdan el viaje histórico hacia el Nuevo Mundo. Los jardines son de planta cuadrangular, dividida en dos grandes sectores de forma triangular, entre los cuales se extiende un paseo principal
distribuido
diagonalmente. Había una cascada, que se ha sustituido por material plástico translúcido, para evitar que se deteriorara el Centro Cultural de la Villa, cuyo acceso se encontraba bajo ésta. Entre la vegetación hay cedros, pinos y olivos.

REAL JARDÍN BOTÁNICO
Fue Fernando VI en 1755, quien ordenó su creación y se instaló en la Huerta de Migas Calientes, en las inmediaciones de lo que hoy se denomina Puerta de Hierro, a orillas del río Manzanares. Contaba con más de 2.000
plantas, recogidas por el botánico José Quer. En 1774, Carlos III mandó su traslado al emplazamiento del paseo del Prado, donde se inauguró en 1781. Los encargados del proyecto fueron los arquitectos Sabatini y Juan de Villanueva. Se construyeron tres terrazas escalonadas, se ordenaron las plantas según el método de Linneo, se construyó la verja
que rodea el Jardín, los emparrados y el invernáculo llamado Pabellón Villanueva. Durante la Guerra de la Independencia, en 1808, se abandó y gracias al director Mariano de La Gasca en 1857, se realizaron reformas importantes que aún perduran, como el invernadero que lleva su nombre y la remodelación de la terraza superior. En 1882 se segregan dos hectáreas para construir
un
edificio que redujó su extensión a 8 ocho hectáreas y en 1886 un ciclón derribó 564 árboles de gran valor. Se declara jardín artístico en 1942. De nuevo en 1974 se cerró al público para restaurarlo de nuevo y devolverle su estilo original, hasta 1981, año en que se inauguró de nuevo. En la Terraza de los Cuadros, se presentan las colecciones de plantas ornamentales, medicinales, aromáticas, endémicas y de
huerta reunidas alrededor de los fontines. En el extremo sur del paseo central se encuentra la rocalla. En la Terraza de las Escuelas Botánicas, se sitúa la colección taxonómica de plantas, ordenadas por familias y filogenéticamente, alrededor de doce fontines. Se puede recorrer el reino vegetal desde las plantas más primitivas a las más evolucionadas. La Terraza del Plano de la Flor, ofrece una variada representación de árboles y arbustos, distribuidos en figuras rodeadas por setos de durillo. Allí se encuentra
el estanque y el busto de Linneo, en el extremo norte, el invernadero también llamado de las Palmas. En el centro de esta terraza se encuentra el Pabellón Villanueva, bordeado por un emparrado de hierro forjado, construido en 1786. El invernadero más moderno, inaugurado en 1993, es el de Exhibición, que está dividido en tres compartimentos con distintas exigencias climáticas: tropical, templado y desértico. El Invernadero
de Graells es una estructura del siglo XIX, donde se exhiben actualmente plantas tropicales, acuáticas y briófitas. La terraza Alta o de los Laureles, está destinada a albergar colecciones especiales, como bonsáis.



PARQUE DE BERLÍN
Tiene una extensión de casi cinco hectáreas, y se encuentra en el Distrito de Chamartín. Fue inaugurado en 1967 por el alcalde de Berlín Willy Brandt. La fuente principal desde 1990, está dedicada al "Derribo del Muro de Berlín" , del que hay tres piezas en el interior de ella. Alberga un monumento a Bethoveen, un busto
de Álvaro Iglesias y un oso que representa la ciudad de Berlín, así como un pequeño auditorio.

PARQUE DE ENRIQUE TIERNO GALVÁN
Está situado en el sureste de la ciudad y tiene una extensión de 45 hectáreas. Se empezó a construir en 1986, durante el mandato del alcalde que le da nombre y a quien se le dedicaría tras su fallecimiento. También hay una plaza con una estatua, dedicada a él. Dentro
está
el planetario, un auditorio al aire libre para 5.000 personas y un cine de sistema IMAX. La vegetación está compuesta por coníferas, álamos, enebros, moreras, arbustos, rosales, parterres de plantas aromáticas y abundantes praderas de césped. Dispone de diversas instalaciones para la práctica de deporte, como un carril bici, canchas de baloncesto, campos
de minigolf, numerosos senderos para pasear y zona de juegos infantiles. En la zona más oriental, hay un conjunto de cuatro estanques unidos entre sí por pequeñas cascadas.

PARQUE DE LA ARGANZUELA
Discurre paralelo al río Manzanares, por su margen izquierda, y cuando se creó en 1969, contaba con 8,3 hectáreas. En 1990 se amplió en 4,4 hectáreas más con los terrenos del antiguo matadero municipal. Estos terrenos poseen cerramientos y pavimentos tradicionales, así como edificaciones
representativas de la llamada arquitectura industrial de comienzos del siglo XX, que se han reconvertido en dependencias municipales. En 1992 una de las naves del Matadero se recuperó como un gran invernadero de 7.100 metros cuadrados, se conoce como Palacio de Cristal de la Arganzuela. Consta de diversos ambientes: tropical, subtropical y desértico, con unas 9.000 especies propias de estos climas, también alberga fuentes y cascadas.
Junto al invernadero hay una zona denominada "La Dalieda" , que es un jardín temático dedicado a las dalias, con más de trescientas variedades y cerca de 3.000 ejemplares. En el parque hay paseos flanqueados por grandes plátanos de sombra. Entre la vegetación se encuentran: arces, castaños, magnolios, cipreses, árboles del amor, olmos, álamos,
plátanos, enebros, rosales, bojes, adelfas, durillos, prunos, abelias, avellanos y laureles entre otras.

PARQUE DE LA FUENTE DEL BERRO
Está situado sobre terrenos de una finca situada junto al arroyo Abroñigal, que Bernardino Fernández de Velasco, duque de Frías y conde de Haro, compró con el fin de formar una quinta que se llamaría de Miraflores, de Frías o Huerta del Condestable. En 1630, Felipe IV adquirió la finca, que contenía una casa
con jardines,
huertas, tierras de labor, viñas y frondosas arboledas compuestas de gran cantidad de árboles frutales, cipreses, álamos y moreras. El agua del arroyo Abroñigal se aprovechaba para sus fuentes y estanques. En 1640 fue cedida a los monjes, pero el rey se reservó el derecho de utilización del agua que se transportaba a palacio. En 1703 fue comprada por María Trimiño Vázquez de Coronado, quien realizó mejoras en las conducciones
de agua y de riego, que la legó más tarde a la Obra Pía de los Padres Mercedarios Calzados, aunque la corona seguía reservándose el derecho sobre sus aguas y el mantenimiento de la fuente. Carlos III mandó proteger la fuente con una casilla, y empezó a denominarse fuente del Rey, siendo considerada la de mejor calidad de Madrid. La finca pasó por numerosos propietarios hasta 1948, cuando es adquirida por el Ayuntamiento siendo
alcalde el conde de Mayalde. A partir de entonces comienzan las obras de acondicionamiento del jardín y la restauración del palacete. Se abre al público en 1954 y actualmente tiene 13 hectáreas. El parque es de tipo paisajista con diversos desniveles, está formado por praderas surcadas por sinuosos paseos y escaleras rústicas de piedra. Posee una rica variedad de árboles, destacando las coníferas. Destacan el monumento a Bécquer,
a Iniesta, la estatua dedicada al poeta Pushkin, una fuente con un gran jarrón de piedra junto a la entrada, una cascada y un par de pequeños estanques, además del palacete. En una zona del parque se han plantado romero, tomillo y otras especies, que resultan fáciles de oler para invidentes, y con carteles en braille.


PARQUE DE SAN ISIDRO
Es conocido también como Pradera de San Isidro, se encuentra en el distrito de Carabanchel y tiene una extensión de 355.420 metros cuadrados. Aunque el parque data de 1970, se inauguró en 2006 después de la última ampliación. Está situado junto al margen oeste
del Río Manzanares y entre el Paseo de la ermita del Santo y la Calle Carlos Dabán. Allí se celebra cada año la romería de San Isidro, patrón de Madrid. Cuenta con amplias praderas de césped, arboles y arbustos muy variados.

PARQUE DEL BUEN RETIRO
Tiene una extensión de 118 hectáreas y data de 1640, cuando el Conde-Duque de Olivares, valido de Felipe IV, le regaló al rey los terrenos que le habían sido cedidos por el Duque de Fernán Núñez para el recreo de la Corte en torno al Monasterio de los Jerónimos de Madrid. Con la reforma del Cuarto Real, junto al Monasterio, se inició
la construcción del Palacio del Buen Retiro. Bajo la dirección de los arquitectos Giovanni Battista Crescenzi y Alonso Carbonell se construyeron diversos edificios, como el teatro, el Salón de Baile, hoy Casón del Buen Retiro, Salón de Reinos, hoy Museo del Ejército. También se construyó una leonera para la exhibición de animales salvajes, una pajarera para aves exóticas, el estanque grande (lago), el estanque ochavado y la ría chica. Ha ido modificándose a lo largo de los años,
como el Parterre,
la Real Fábrica de Porcelana (actualmente en su lugar está situada la fuente del Ángel Caído) o el Observatorio Astronómico. Carlos III fue el primero en permitir el acceso de los ciudadanos, siempre que fuesen bien aseados y vestidos. En 1808, durante la invasión francesa, los jardines quedaron parcialmente destruidos y el palacio totalmente, al ser utilizado como fortificación por las tropas de Napoleón. Fernando VII inició su reconstrucción y abrió una parte
del jardín de
nuevo al pueblo. El monarca se reservó una zona, donde construyó una serie de edificios de recreo, de los cuales se conserva, la casa del pescador, la casa del contrabandista y la montaña artificial. Durante el reinando Isabel II se vendieron al estado parte de los terrenos que fueron urbanizados por particulares. Tras la revolución de 1868, los jardines pasan a ser propiedad municipal y se abrieron a todos los ciudadanos, la ría grande y el estanque
de San Antonio de
los Portugueses se transformaron en Paseo de Coches. Las últimas obras de ajardinamiento fueron las ejecutadas por el jardinero mayor Cecilio Rodríguez, que diseñó la rosaleda en 1915 y los jardines que llevan su nombre. Cuenta con numerosas estatuas, por ejemplo el paseo de la argentina, está flanqueado por varias de ellas dedicadas a los monarcas españoles. También hay diversas fuentes como la de los Galápagos, la Alcachofa, de las Gaviotas y la del Ángel Caído, obra de
Ricardo Bellver.
Destacan el jardín de vivaces, los jardines de Cecilio Rodríguez, los jardines del arquitecto Herrero Palacios, la Rosaleda, el parterre francés, el Estanque Grande, el Palacio de Cristal, construido en 1887 y Palacio de Velázquez, los dos obras de Ricardo Bellver y usados actualmente para exposiciones. Cuenta además con zonas de juegos infantiles y templete de música. Entre la vegetación destacan los ejemplares de ciprés de los pantanos, con las raíces y parte del tronco sumegido en el lago. Entre
sus 23.000 árboles destacan castaños de indias, madroños, encinas, tilos, plátanos, magnolios, entre otras.


PARQUE DEL OESTE
Está situado entre la carretera de La Coruña, la Ciudad Universitaria y la zona de Moncloa. Se inauguró en 1905, y el autor del proyecto fue el Director de Jardines y Plantíos del Ayuntamiento, ingeniero agrónomo Celedonio Rodrigáñez y Vallejo, quien dirigió las obras hasta 1910 cuando se jubiló. Le sucedió el Jardinero Mayor del Ayuntamiento
de Madrid, Cecilio Rodríguez, que era su ayudante. Al principio tenía una superfice de 37 hectáreas, más un paseo de coches. En 1906 con el alcalde Alberto Aguilera, se inició la 2ª fase, sobre terrenos de escombreras y se añadieron 3 hectáreas más. Durante la Guerra Civil se abrieron trincheras y se construyeron bunkers que todavía pueden verse en la zona norte. Cecilio Rodríguez se encargó de reconstruir las zonas destruidas, obras que duraron hasta finales de los años 40. La superficie
del
parque fue ampliada con los Jardines del Templo de Debod, donde se encuentra situado el Templo egipcio regalo de Egipto a España, la Rosaleda Ramón Ortiz, que cuenta con 1,7 hectáreas con cientos de especies de rosas, y el Parque de la Tinaja, con casi dos hectáreas, donde se encuentra el antiguo horno de cocción de la fábrica de cerámica de la Moncloa, perteneciente a la Escuela de Cerámica. Es un parque con carácter monumental y paisajista con trazado general de jardín inglés con
fuertes
desniveles y caminos curvilíneos de inspiración naturalista. Cuenta con un templete de música octogonal con estructura de hierro y hormigón, suelo de granito y cubierta de pizarra.


PARQUE EL CAPRICHO
Está situado en la Alameda de Osuna y tiene una extensión de 14 hectáreas. Data de 1787 y en su trazado mezcla conceptos barrocos y paisajistas. Pertenecía al Palacio de los Duques de Osuna y tras su muerte, pasó por diversas manos, hasta que se declaró jardín artístico en 1943. En 1974 se reabrió al público
y
en
1987 el Ayuntamiento procedió a su rehabilitación. Dispone además del palacio, de embarcadero, estanque, pabellón de baile, templete dedicado al dios Baco, la fuente de los Delfines, de las Ranas, el Abejero, el jardín de la flores, el laberinto, el casino y la casa de la vieja. Más información.


PARQUE JUAN CARLOS I
Se inauguró en 1992, y está situado junto a la Alameda de Osuna, la M-40 y los recintos feriales. Tiene 160 hectáreas y es de diseño moderno, según proyecto de los arquitectos Emilio Esteras
y Luis Esteban. Se construyó sobre un vertedero de escombros y un olivar deteriorado. Presenta escasez de arbolado, pero abundan los elementos constuctivos ornamentales de gran tamaño y el agua. Se pueden realizar recorridos en tren por sus amplias avenidas y en catamarán por el circuito acuático principal, formado por un canal de 10 metros de ancho y 500 de longitud. Bajo el Puente del Pórtico se encuentra su punto central más elevado y desde allí cae en pequeñas cascadas hacia el Estanque
Sur
por un lado y hacia el Estanque Norte por el otro. Está estructurado en torno a la idea básica de un anillo distribuidor, de un kilómetro de diámetro. Este círculo está compuesto de paseos concéntricos y su principal exponente es un bulevar de 40 metros de anchura, a cuyo alrededor aparecen el resto de los caminos. Su vegetación y pavimento cambian de color, para simbolizar las cuatro estaciones del año. En el sector norte, el pavimento es azul, la vegetación está compuesta por coníferas,
abedules
y acebos, el anillo toma el nombre de Paseo de Invierno. Al este y con el pavimento verde está el Paseo de Primavera, adornado con árboles que florecen en esta estación, como cerezos, árboles del amor y castaños de indias. En el Paseo de verano, y con el color dorado y blanco, están los pinos piñoneros, tilos, sóforas y árboles de Júpiter. Este tramo atraviesa zonas de agua como el Lago, la Ría y el Estanque Sur. Y el Paseo de Otoño, con pavimentos en tonos rojos, siena y blanco, donde están los
árboles
de hoja caduca en esta estación, como el liquidambar, el quercus, los ginkos y los chopos bolleana. Es muy común encontrar cometas sobrevolando el parque. La ría tiene 1900 metros y una anchura que varía y a ella se asoman algunos elementos destacados como el Paseo y el Estanque Sur, el Anillo, la Pasarela de la Lluvia, las Pasarelas Metálicas en arco, el Mirador de la cuña y el Mirador del Muro en desplome. El Lago tiene tres hectáreas de superficie y está unido a la ría mediante una tubería
enterrada que desagua en su lado norte. El jardín de las Tres Culturas surge como un lugar de convivencia entre las culturas cristiana, judía y árabe. El conjunto muestra tres jardines individuales y representativos de las tres culturas, que confluyen en un punto central común representativo de la idea de paraíso.


PARQUE JUAN PABLO II
Inaugurado en 2007, tiene una extensión de 31,5 hectáreas, se encuentra situado en el distrito de Hortaleza y está dedicado a la figura de Juan Pablo II. Consta de 4 zonas distintas que tiene como eje común el agua que está presente en todas a través de canales, fuentes y láminas de agua. Cuenta con 1.500 árboles, 20.000 arbustos,
un
carril bici, zonas infantiles y de paseo. En la " zona temática" dedica sus 5,7 hectáreas, a la reproducción de distintos estilos de jardines, como el huerto medieval, un palmeral, un jardín árabe y un área inspirada en los jardines colgantes de Oriente Próximo. La " zona didáctica" muestra los recursos naturales como medio de vida, se dedican espacios
a explicar los distintos usos de los árboles, las plantas y los arbustos en la realización de papel, cestería, tejidos, entre otros.

PARQUE QUINTA LOS MOLINOS
Originalmente fue una granja de almendros y un lugar de recreo para la familia real en el siglo XVIII, también fué propiedad del conde de Torrearias y en 1920 se lo regaló al arquitectos César Cort Botí, profesor de Urbanismo en la Escuela de Arquitectura y concejal del Ayuntamiento. Construyó un jardín de tipo mediterráneo
y
a su muerte cayó en abandono. En 1980 se cedió al Ayuntamiento 25 de las 28,7 hectáreas, a cambio de concentrar la edificabilidad en dos sectores no arbolados situados al Norte de la Finca. Se integran cultivos fruticolas, como almendros y olivos, con paseos arbolados y espacios de arbustos de gran porte. Cuenta con un palacio de inspiración vienesa el siglo XX, un par de molinos, estanques, fuentes y un edificio conocido como Casa del Reloj.
Entre la vegetación
además de los almedros y olivos, destacan pinos y eucaliptos, zonas de jardín con flores y césped. El parque está recorrido por multitud de caminos de tierra y un camino pavimentado bordeado por grandes plátanos que lleva desde la entrada principal hasta el palacete.

JARDINES DEL REAL SITIO DE ARANJUEZ
El Palacio de Aranjuez está siituado entre los ríos Tajo y Jarama, y fue utilizado como residencia real en época de los Reyes Católicos. Lo inició Felipe II con los arquitectos Juan Bautista de Toledo y Juan de Herrera, terminándose en el reinado de Fernando VI, con la incorporación de dos alas en tiempos de Carlos III. Los
alrededores
son 300 hectáreas de bosques y parques ajardinados, ornamentados con numerosas fuentes y estatuas. Los jardines son cuatro, del Príncipe, de la Isla, del Parterre y de Isabel II. El Jardín del Parterre, siutado junto a la fachada este del Palacio, fue mandado construir por Felipe V, al jardinero francés
Esteban Boutelou en 1727 y plantado en 1746. En el extremo occidental tiene una pequeña plazoleta cuadrada, donde se encuentra el Jardín de las Estatuas, con 14 bustos de mármol. El Jardín de la Isla, situado al norte del Palacio, se llama así por encontrarse rodeado por tres lados por el río Tajo y por el sur
por una ría artificial. Cuenta además de con numerosas fuentes y estatuas, con estufas e invernaderos. En el extremo nordeste del jardín, se encuentra el Emparrado, una zona de huerta, donde antiguamente se cultivaban fresas, espárragos y otras hortalizas para abastecimiento de Palacio. El Jardín del Príncipe es el más extenso, con un perímetro de 7 km y una extensión de 150 hectáreas. En la parte norte, que da al río, está protegido por
un dique de piedra, la parte sur, está limitada por una larga verja sobre un zócalo de piedra de Colmenar y pilares de ladrillos, ornamentados por artísticas piedras. El jardín está formado por gran variedad de especies de árboles diferentes, como: platanos, caquis de Virginia, cipreses, liquidámbares, pinos, castaños de indias, tilos, fresnos, robles, cafeteros, magnolios, arces, carpes, árboles del amor, de Jupiter, entre otras. Cuenta con un embarcadero fortificado, un castillo de piedra inacabado,
el estanque de los Chinescos, que es un largo artificial bordeado por una pequeña baranda, con tres islas, sobre las que hay un templete de estilo griego, otro de tipo chinesco y un mausoleo de granito egipcio, la Montaña Rusa, que es una montaña artificial coronada por un templete de madera, y la Casa del Labrador. El Jardín de Isabel II construido en el siglo XIX, es cuadrado, y se construyó sobre una zona que servía de estercolero, y
estacionamiento de carretas y ganado. Los primeros árboles se plantaron en 1830, y se dispuso en el centro del jardín un pedestal de mármol con una estatua de bronce de la Reina Niña. Alrededor, hay ocho bancos de piedra y ocho jarrones con flores.


JARDINES CASITA DEL PRÍNCIPE Y CASITA DEL INFANTE - EL ESCORIAL
La Casita del Príncipe o Casita de Abajo, es un pabellón de caza de 1.772, que mandó construir el rey Carlos III para su heredero Carlos IV. Su arquitecto fue Juan de Villanueva, y está situada en El Escorial. Los jardines de estilo neoclásico, se encuentran en la parte delantera y trasera del edificio y dos pórticos de columnas
toscanas comunican ambas partes. Son dos jardines concéntricos y el exterior tiene 3 kilómetros de perímetro, allí predominan las especies autóctonas como arces, robles, tilos, fresnos y encinas. En el interior, hay setos de bojs, frutales y árboles exóticos como una secuoya. En los paseos hay fuentes, estanques y una rústica cascada. Cuenta con un antiguo aljibe, el arca del Umbrión y la Cruz de Nefando.
La Casita del Infante o de Arriba está situada junto a la carretera de Robledo de Chavela, es de la misma época y estilo, pero más pequeña. El jardín es escalonado, de estilo italiano y también cuenta con árboles gigantes.

PARQUE POLVORANCA - LEGANÉS
Es un parque que contiene diversos jardines temáticos (colores, aromas, rocalla, coníferas, arbustos), Arboretum, rosaleda y parque botánico. Tiene una extensión de un millón y medio de metros cuadrados y dispone de un aula didáctica, en el que se ofrece información sobre la
fauna y la flora del parque, y de un museo de rocas. Comenzó a ser diseñado a mediados de la década de 1980 en una zona de cultivo de cereales, en la que se encontraban varias lagunas estacionales (Mari-Pascuala y Sisones) y el cauce del arroyo de la Recomba, más conocido como arroyo Culebro.

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